2 feb. 2015

Esta es la única magia que conozco: saborear la eternidad y permitir a la gente que la saboree.

          "En el mundo sólo hay una magia, y es la magia de compartir... Sólo puedes compartir lo que has experimentado...: el amor, la dicha, el éxtasis, y no son simplemente palabras, sino el latido de tu corazón, son tu propia respiración. Y entonces ocurre la magia. No hay ningún mago, sólo hay magia. No tienes que hacer nada, te desborda. Si alguien quiere recibirlo, tiene sensibilidad y está abierto, está anhelante y sediento, entre los dos empezará a fluir algo invisible.
          No puedes verlo, pero puedes sentir una conexión que está por encima de la mente. Nadie más puede verlo, pero la gente que te rodea podrá sentir sus efectos. Cuando una persona está extasiada, deja de ser una persona y se convierte en una presencia, deja de ser una flor y se convierte en una fragancia, deja de ser un bailarín y se convierte en el baile. No puedes retenerlo, sólo puedes disfrutarlo al máximo. Y la persona que se ha conectado empieza a fundirse y a fusionarse. Ya no hay dos personas, sólo hay dos cuerpos y un alma.
          En realidad, aunque no lo sepamos, sólo hay un alma y todo el universo. Los árboles, los animales y todos los seres vivos poseen un alma universal. Todos formamos parte de lo mismo, pero nuestra ignorancia consiste en pensar que estamos separados. Esto es lo que se denomina ego.
          La idea de la separación es el ego. En cuanto desaparece esa falsa idea, tu vida se convierte en una experiencia de misterios, milagros y magia constantes...
          Cuando nos encontramos aquí  --no en el sentido ordinario, sino en un encuentro de corazones, de seres--  esta experiencia extática se difunde por el mundo a todos los sannyasins dondequiera que estén. Es posible que no sepan lo que está pasando, que no sepan por qué, de repente, están en silencio, o empiezan a tocar una flauta, o sienten la necesidad imperiosa de bailar. Quizá no sepan lo que les ocurre. De manera que este encuentro no es sólo un encuentro de los que estamos aquí presentes, sino un encuentro de todos los que aman y han recibido mi amor. Dondequiera que estén, vivos o muertos, forman parte de mi congregación, y estarán cantando, celebrando y bailando, agradecidos a la existencia...
          Esta es la única magia que conozco: saborear la eternidad y permitir a la gente que la saboree".

OSHO, Antes del amanecer. Un nuevo día te está esperando.
http://osho-maestro.blogspot.com/