12 nov. 2009

El sexo es sagrado cuando ocurre. Cuando desaparece, eso también es sagrado. Ambos momentos tienen su belleza.

"Dime cuál es tu ideal y conoceré tu vida inmediatamente. Si tu ideal es el celibato, entonces sabré quién eres: estás obsesionado por el sexo. Sólo una persona obsesionada por el sexo tiene el ideal del celibato. Si no estás obsesionado por el sexo no surgirá la cuestión del celibato. Vivirás tu vida: cuando el sexo está ocurriendo es hermoso, cuando desaparece es hermoso. Ambos momentos son sagrados.

El sexo es sagrado cuando ocurre. Cuando desaparece, eso también es sagrado. Ambos momentos tienen su belleza.

Cuando el árbol florece tiene belleza y cuando el árbol está desnudo de todas las hojas tiene una belleza. Sí, en el otoño los árboles tienen una belleza totalmente diferente, una belleza austera. Desnudos, sin hojas, parados contra el cielo, se ven tan meditativos, tan zen. Y luego, en la primavera, con gran follaje y muchas flores, como si se preparasen para casarse... recién casados. Tanta celebración tiene su belleza... le belleza de un Sufí.

El hombre real vive su vida sin ninguna culpa. El sexo aparece un día y un día desaparece. Hasta los catorce años el sexo no ha aparecido. Entonces, repentinamente un día llega la primavera: el sexo ha llegado a la vida, con grandes alegrías, con grandes canciones para cantar. Si uno lo vive totalmente, entonces, alrededor de los cuarenta y dos años, un día desaparece. Y la belleza del otoño... y el árbol desnudo contra el cielo del anochecer.

El sexo existe sólo de los catorce a los cuarenta y dos años, si las cosas van naturalmente. Pero no van naturalmente: el sacerdote entra en acción... Empieza a hablar del celibato. Cuando todo lo que se necesitaba era el arte del amor, él empieza a hablar del celibato. Crea culpa. La energía del sexo es reprimida y se sumerge en el inconsciente.

Ahora seguirá aún a los ochenta y dos años. Seguirás obsesionado por el sexo, ahora no podrá dejarte...

Tal como la juventud se convierte en ancianidad, el sexo se convierte en celibato. El celibato es sexo vivido verdaderamente, es la fragancia del sexo vivido verdaderamente. El celibato es la sexualidad que se vuelve madura. De no ser así, la hipocresía continúa."

Osho, Unión Mística. El camino sufí
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