8 nov. 2009

Este es el único pecado: no hacer aquello que es intrínseco a ti y hacer lo que otros quieren de ti

"Dios te ha dado un propósito... Quiere que algo sea realizado a través de ti. Tal vez quiera que cantes una canción que nadie más que tú puede hacerlo. Quizá quiera que hagas una danza que sólo tú puedes hacer. Sólo a través de ti puede ofrecer esa danza a la existencia...

La gente hace otras cosas, y cuando llega Dios te encuentra haciendo algo para lo que no has sido enviado, y no ¡para lo que has sido enviado! Este es el único pecado: no hacer aquello que es intrínseco a ti y hacer lo que otros quieren de ti.

Hay mucha gente que trata de imponerte sus historias -evítalos. Tu padre quiere colocarte sus ilusiones, quiere que seas primer ministro del país. Tu madre quiere que seas un gran doctor, o esto o aquello. Y tus profesores, tus amigos y toda la sociedad también quieren pasarte sus fantasías. Todo el mundo está interesado en ti, porque quieren traspasarte sus deseos. Parace que a nadie le intereses por ti mismo.

Si puedes encontrar a alguien que esté interesado en ti por ti mismo -ese es tu Maestro. Este es el criterio, la definición de un Maestro: alguien que no te está imponiendo sus espejismos, que simplemente está interesado en ayudarte a ser lo que puedas ser. No te conduce por ningún camino, únicamente te nutre, te sustenta, para que puedas tomar cualquier dirección que te llegue de manera natural; que no te recorta, que simplemente te pone fertilizantes en las raíces, para que si quieres crecer hacia el norte o hacia el sur, o quieres elevarte alto hasta el cielo, o quieres ser un arbusto grueso, que seas lo que quieras ser. Un Maestro no es más que una presencia benévola, es nutrición. No te guía para que seas esto o aquello, lo único que hace es ayudarte a ser eso que está oculto dentro de ti".

Osho, El significado oculto de los evangelios
http://osho-maestro.blogspot.com/