16 nov. 2009

No poseas al otro si no quieres ser poseído

"Si el amor es auténtico, nunca se convertirá en una atadura. ¿Cuál es el mecanismo del amor para convertirse en una atadura? En el momento en que le dices a tu amante o a tu amado "ámame sólo a mí", has empezado a poseer. Y en el momento en que posees a alguien le estás insultando profundamente, porque lo has convertido en una cosa.

Si te poseo, quiere decir que tú ya no eres una persona, sino un elemento más de mi mobiliario, una cosa. Entonces te utilizo, tú eres mi cosa, mi posesión, así que no permitiré que nadie más te utilice. Es un trato en el que tú me posees y me conviertes en una cosa. El trato consiste en que nadie más te puede usar. Ambas partes se sienten atadas y esclavizadas. Yo te esclavizo y tú me esclavizas a mí a cambio.

Entonces empieza la lucha. Quiero ser libre, pero quiero seguir poseyéndote; tú quieres mantener tú libertad y seguir poseyéndome; aquí está la lucha. Si te poseo, seré poseído por ti. Si no quiero ser poseído por ti, no te debería poseer. No debería surgir la posesión. Debemos mantenernos como individuos, y nos debemos mover como conciencias independientes y libres. Podemos convertirnos en uno, podemos encontramos cada uno en el otro, pero ninguno de los dos posee al otro. De esta manera, no hay atadura y no hay apego.

El apego es una de las cosas más horribles que existen. Y cuando digo más horribles no me refiero sólo al aspecto religioso sino también al aspecto estético. Cuando estás apegado, pierdes tu soledad, pierdes todo. Sólo te sientes bien porque alguien te necesita y alguien está contigo; has perdido todo, te has perdido a ti mismo.

Pero el engaño está en que tratas de ser independiente, pero haces de la otra persona una posesión, y la otra persona hace lo mismo contigo.

Así que no poseas al otro si no quieres ser poseído...No convirtáis a nadie en un esclavo; de lo contrario, te convertirás tú también en un esclavo...

Amar la libertad, tratar de ser libre, significa básicamente que has alcanzado un profundo conocimiento de ti mismo. Ahora sabes que te bastas a ti mismo. Puedes compartir con alguien, pero no eres dependiente. Puedo compartir mi ser con alguien. Puedo compartir mi amor, puedo compartir mi felicidad, puedo compartir mi dicha, mi silencio con alguien. Pero es un compartir, no una dependencia. Si no tengo nadie a mi lado, seré igual de feliz, igual de dichoso. Si tengo alguien a mi lado, también estará muy bien y podré compartir".

Osho, Amor, libertad y soledad. Una nueva visión de las relaciones
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