26 ago. 2010

¿Qué te impide vivir ahora mismo?...¿Por qué seguir postergando?

"Si no tienes ninguna creencia, no tienes futuro y la vida está en el aquí y el ahora. No hay necesidad de esperar. Pero seguimos postergando hasta el momento en que llega la muerte y nos arrebata el don.

Leí lo siguiente:

"Tres hombres estaban involucrados en una de esas conversaciones infructuosas que nos envuelven a todos en un momento u otro. Estaban considerando qué haría cada uno de ellos si el médico le dijera que no tenía más que seis meses de vida.

Dijo Robinson: "Si mi médico me dijera que no tengo más que seis meses de vida, la primera cosa que haría sería liquidar mis negocios, retirar mis ahorros y echar una gigantesca cana al aire en la Riviera francesa, como nunca antes. Jugaría ruleta, comería como un rey y, más que todo, me conseguiría chicas, chicas y más chicas".

Este hombre seguramente había estado postergando, postergando hasta la muerte. Si un médico te dice que no tienes sino seis meses de vida, entonces si... Pero, en ese caso también, parece ser sólo un deseo y puede no ser realizable. Cuando la muerte te llega a la puerta, estás tan horrorizado y destrozado que ¿cómo podrías disfrutar? Si no podías disfrutar cuando la vida estaba tan cerca... Cuando la vida se esfuma poco a poco, ¿cómo puedes gozar? De nuevo, es una manera de convencerte a ti mismo de que si tal cosa ocurriera, "de inmediato comenzaría a vivir". Pero, ¿qué te impide vivir ahora mismo?.

El segundo hombre opinó: "Si mi médico me dijera que tengo sólo seis meses de vida, lo primero que haría sería ir a una agencia de viajes y programar una gira por el mundo. Hay miles de lugares que no he visitado y que quisiera ver antes de morir: el Gran Cañón, el Taj Mahal, Angkor Wat, ¡todos ellos!".

¿Qué te impide hacerlo? ¿Por qué esperar a que llegue la muerte para ir a ver el Taj Mahal? ¿Estarás en capacidad de ver el Taj Mahal en ese momento? Tendrás los ojos tan nublados por la oscuridad que el Taj Mahal no lucirá para ti como el Taj Mahal. Cuando la muerte haya penetrado tu mente, te será imposible ver; te cegará. Un temblor interno te abrumará. No lograrás oir, ni ver, ni podrás ni siquiera respirar. ¿Por qué seguir postergando?.

El tercer hombre dijo: "Si mi médico me dijera que sólo me quedan seis meses de vida, lo primero que haría sería consultar a otro médico".

Este último parece ser el más representativo de los hombres. Es esto lo que harías tú también. Y aún así no vas a vivir. Irás a consultar a otro médico para que te devuelva la esperanza, para que te brinde un futuro, para que te diga: "No tienes que preocuparte, puedes seguir postergando. No tienes que apresurarte, la muerte está aún muy lejos". Buscarás y encontrarás a alguien que aún te pueda dar esperanza.

La esperanza es una forma de postergar la vida. Todo deseo es una manera de postergar la vida, y todas las creencias son trucos que te permiten seguir evadiendo lo que es y pensando en lo que no es.

Dios no es. La vida es. Por favor, no seas un buscador de Dios.

Nirvana no es. La vida es. Por favor, no seas un buscador de nirvana.

Si dejas de buscar nirvana, encontrarás nirvana escondido en la vida misma. Si dejas de buscar a Dios, lo encontrarás en todas partes... en cada partícula, en cada momento de la vida. Dios es otro nombre que se le da a la vida. Nirvana es otro nombre para la vida ya vivida...

Deja a un lado todas tus creencias, pues son obstáculos. No seas cristiano, no seas hindú ni mahometano. Simplemente, vive. Que vivir sea tu religión.

La vida: la única religión. La vida: el único templo. La vida: la única oración...

La vida está disponible. ¿Por qué no comienzas a vivir? ¿Por qué sigues preparándote, cuándo y cómo?

Esto parece ser lo más difícil para la mente humana: simplemente vivir, al desnudo; simplemente vivir, sin arreglos previos; simplemente vivir la vida cruda y silvestre; simplemente vivir el momento...

Que esta verdad te permee tan profundamente como sea posible: la vida ya está aquí, ha llegado. Estás parado en la meta; no preguntes por la ruta...

Dondequiera que estés, ésa es la meta. El camino no existe.

Si sigues preguntando por el camino, estás intentando crear futuro, una y otra vez, y el futuro es la pesadilla.

Observa: en este mismo momento, la vida brota a borbotones de todos lados. Un solo momento de presenciar ese brotar y te reirás de lo absurdo que resulta preguntar por el camino o la manera o el método. No hay que hacer nada".

Osho, El hombre que amaba las gaviotas y otros relatos
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