21 may. 2016

Olvídate del mundo y de las utopías y cámbiate a ti mismo. Y ésta es la belleza: si te cambias a ti mismo habrás empezado a cambiar el mundo, porque al cambiar tú, parte del mundo ha cambiado.

          "Muchos estúpidos están desperdiciando sus vidas contra esto y aquello, en favor de esto y de lo otro, tratando de transformar el mundo entero y posponiendo la única transformación posible: la transformación de uno mismo...
          Sólo existe una posibilidad: tú puedes cambiar...
          Ésta es una comprensión personal. Tú, en el centro más profundo de tu ser, te das cuenta de que es necesario un cambio; tal como eres, vas mal; tal como eres, estás creando un infierno a tu alrededor; tal como eres, eres la auténtica semilla del sufrimiento. Te das cuenta de esto en el centro más profundo de tu ser y ese mismo darse cuenta se convierte en un cambio. Te desprendes de la semilla, te mueves en una dimensión diferente. Es personal. No es cultural.
          Y por eso es tan difícil que te vuelvas religioso. Te gustaría que la sociedad te enseñara. Si la religión pudiera ser enseñada todos nos habríamos vuelto religiosos. Pero la religión no puede ser enseñada, no es una enseñanza; es un salto a lo desconocido. Requiere coraje, no aprendizaje. Y ¿quién puede enseñarte a tener coraje?  Y ¿cómo puede enseñarse el coraje?  O lo tienes, o no lo tienes, de modo que trata de descubrir si tienes coraje. Y si tratas de encontrarlo, descubrirás escondido en tu interior una inmensa posibilidad de coraje. Porque sin coraje, la vida no es posible.
          La vida es un riesgo a cada instante. ¿Cómo vas a poder vivir sin coraje? ¿Cómo vas a poder respirar sin coraje? El coraje está ahí, pero no te das cuenta. Descubre el coraje, acepta la responsabilidad de un compromiso personal. Olvídate del mundo y de las utopías y cámbiate a ti mismo. Y ésta es la belleza: si te cambias a ti mismo habrás empezado a cambiar el mundo, porque al cambiar tú, parte del mundo ha cambiado. Tú eres una parte orgánica del Todo. Incluso si una parte cambia, afectará al conjunto porque el Todo es uno; todo está relacionado.
          Si yo cambio, en cierto modo cambio al mundo entero. El mundo nunca será el mismo porque una parte --una millonésima parte, pero aún así una parte-- ha cambiado, se ha vuelto totalmente distinta, ha dejado de pertenecer a este mundo. Otro mundo ha penetrado a través de mí. La eternidad ha penetrado el tiempo, Dios ha venido a morar en el cuerpo humano. Nada volverá a ser lo mismo, todo cambia a través de mí".

Osho, Yoga: La Ciencia del Alma, Vol. IV