28 ago. 2016

Eres la culminación del amor de tus padres, el clímax de ese amor...tú eres la canción que ha surgido fruto de ese amor. Eres la prueba y testimonio de su amor.

"La confianza es el alimento más refinado de la vida. Si no la tienes, realmente no puedes vivir. Siempre estás asustado; estás rodeado de muerte y no de vida. Pero si en tu interior hay una profunda confianza, cambia toda la perspectiva. Entonces te sientes como en tu casa y los conflictos desaparecen. No eres un forastero en el mundo. No eres un extraterrestre, no eres un extranjero. Perteneces al mundo y el mundo te pertenece. El mundo está feliz de que estés aquí, el mundo te protege. Esta sensación de estar protegido hace que te sientas valiente, lo suficiente para adentrarte por caminos desconocidos.

Cuando la madre está en casa, el niño se siente más valiente. ¿Te has dado cuenta? Sale a la calle, sale al jardín y hace mil cosas. Pero si la madre no está, se queda dentro, asustado. No quiere salir; se siente desprotegido, su aura protectora no está ahí. Esta atmósfera le resulta totalmente desconocida.

Si has recibido mucho amor y confianza en tu infancia, tendrás una buena imagen de ti mismo, porque eres la culminación del amor de tus padres, el clímax de ese  amor, la materialización de ese amor; ellos estaban muy enamorados y tú eres la canción que ha surgido fruto de ese amor. Eres la prueba y testimonio de su amor. Eres su creación, y ellos están felices de tenerte, te aceptan y aceptan tu forma de ser. Cuando intentan ayudarte, lo hacen con mucho cariño. Si alguna vez te dicen "no hagas esto", no te molesta ni lo consideras una agresión. Al contrario, sientes que te están cuidando.

Pero si no hay amor y el padre o la madre están constantemente diciéndole "no hagas esto" o "haz esto", el niño empieza a darse cuenta de que no le aceptan tal como es. Sólo le quieren si hace ciertas cosas. Y si no las hace, no le quieren, le odian.

Y el niño empieza a contraerse. No aceptan y no aman su verdadero ser. Es un amor con condiciones; entonces el niño pierde la confianza. Ya no puede tener un  alto concepto de sí mismo. Los ojos en los que te ves reflejado por primera vez son los de tu madre, y cuando hay una mirada de felicidad, de gozo, de emoción y de un profundo éxtasis, sabes que vales mucho, que tienes un valor intrínseco. Entonces es fácil confiar y es fácil entregarte, porque no tienes miedo. Pero, cuando sabes que estás equivocado, siempre intentas demostrar que no lo estás...

Cuando un niño recibe comida está alimentando su cuerpo; pero si no le dan amor, su alma no se alimenta. Su alma sigue siendo inmadura...

La confianza nace del amor, y, si no puedes confiar, tendrás que esforzarte mucho. Tu pasado está cargado de cosas, de cosas equivocadas. Y tendrás que limpiarlo, despejarlo".

OSHO, Confianza. Vivir espontáneamente y abiertos a la vida.
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