11 ago. 2016

La meditación tiene que convertirse casi en un fuego arrasador.

"Utopía se convirtió en sinónimo de algo que es simplemente imaginario. La misma palabra "utopía" quiere decir, " aquello que nunca va a suceder". Tal como lo veo, utopía no es algo que no va a suceder, es algo que es posible. Una sociedad humana armoniosa es posible porque será la mejor oportunidad para que cada uno pueda crecer y ser uno mismo. Las más ricas posibilidades estarán a disposición de cada uno, pero tendríamos que ir a las causas, no a los síntomas, y las causas están en los individuos, no en la sociedad. ..

Ha habido intentos en todo el mundo de crear una sociedad humana armoniosa, pero todos han fallado por la sencilla razón de que nadie se ha preguntado por qué la sociedad humana no es naturalmente armoniosa. A menos que tratemos de entender al hombre más psicológicamente y menos lógicamente, siempre vamos a cometer errores. La razón por la cual la sociedad humana no es armoniosa es porque cada individuo está dividido interiormente, y sus divisiones se proyectan en la sociedad y, a menos que disolvamos las divisiones internas del individuo no hay posibilidad de llevar a cabo una utopía y crear una sociedad armoniosa en el mundo.  

Así que el único camino hacia la utopía consiste en que tu conciencia crezca más y que tu inconsciencia decrezca hasta que llegue un momento en tu vida en el que no haya nada que sea inconsciente: serás simplemente pura conciencia. Entonces no hay división.

El mundo puede llegar a una armonía si la meditación se expande aquí y allá y la gente puede ser guiada hacia una (sola) conciencia en su interior. Esta será una dimensión totalmente diferente, trabajar no con la revolución sino con la meditación, con la transformación.

Y no es tan difícil, como la gente piensa. Es asunto de entender el valor de la meditación. Entonces es fácilmente posible para millones de personas llegar a ser indivisibles en su interior. Y ellos serán el primer grupo de humanos que se volverán armoniosos. Y su armonía, su belleza, su compasión, su amor, todas sus cualidades van a tener que resonar alrededor del mundo.

Mi esfuerzo consiste en hacer de la meditación una ciencia y así no tiene nada que ver con la religión. Entonces cualquiera puede practicarla aunque sea un hindú, un cristiano, un hindú o un mahometano, no importa. Cualquiera que sea su religión, es irrelevante; aún así puede todavía meditar. Puede incluso no creer en ninguna religión, puede ser un ateo. Aún así puede meditar. La meditación tiene que convertirse casi en un fuego arrasador. Entonces habrá alguna esperanza…"


OSHO, Luz en el Camino