1 may. 2008

Aprender a morir en cada momento y volver a nacer en cada momento

"...Y como el fénix, renazca de sus propias cenizas.

El fénix, el pájaro mitológico, es en realidad una manera de decirte que debes aprender a morir en cada momento y volver a nacer en cada momento. Tu vida debe ser una muerte continua y una resurrección continua para que permanezcas nuevo hasta tu último aliento; de otra manera el polvo se acumula y mueres treinta o cuarenta años antes de que la gente comprenda: "Ese tipo está muerto".

Los hippies decían: "No hay que confiar en nadie que tenga más de treinta años", porque alrededor de los treinta las personas mueren y después viven cuarenta o cincuenta años más, una vida póstuma, pues la resurrección no ocurre.

Pero los hippies no fueron más que una reacción. Es por eso que no encontrarás hippies viejos. Se murieron a los treinta años y ahora están viviendo su vida póstuma muy eficientemente en el mundo del mercado. Se les olvidó todo aquello, fue sólo un sueño que todos los jóvenes tienen que tener; ahora se ríen. No es más que un recuerdo borroso.

He estado buscando a un hippie viejo, pero sin éxito. Los hippies viejos no existen por la simple razón de que no saben que no se trata de reaccionar contra la sociedad. Se trata de una transformación interior, de aprender la alquimia de morir en paz y permitir que la energía renazca --como el ave fénix-- de sus propias cenizas.

Es una de las metáforas más contundentes y significativas. No he encontrado otra metáfora tan fuerte y con tanto sentido. Es toda la filosofía de la religión: al morir y volver a nacer, permaneces siempre nuevo, siempre en flujo; no sólo no envejeces sino que creces."

Osho, Háblanos del amor. Reflexiones sobre El Profeta de Kahlil Gibran