22 nov. 2008

Si los padres están des­piertos, si son más comprensivos, ayudarán a sus hijos a que sean lo más libres posible, lo antes posible

"Todos los padres tienen expectativas y, a través de ellas, des­truyen a sus hijos. Tienes que liberarte de tus padres, del mismo modo que llega un día en el que el niño tiene que salir del vientre de la madre; de lo contrario, el vientre sería su Muer­te... Si los padres están des­piertos, si son más comprensivos, ayudarán a sus hijos a que sean lo más libres posible, lo antes posible. No les condicionarán para que sean útiles; les ayudarán a ser amorosos.

Hay un mundo totalmente nuevo que está esperando a na­cer, en el que la gente estará trabajando... El carpintero trabaja­rá porque ama la madera. El profesor estará enseñando en la es­cuela porque le gusta enseñar. El zapatero seguirá haciendo zapatos porque le gusta hacer zapatos. Actualmente está suce­diendo algo muy confuso. El zapatero hace de cirujano; el ciru­jano hace de zapatero. Ambos están enfadados. El carpintero hace de político; el político hace de carpintero. Ambos están enfadados. Toda la vida parece estar profundamente enfadada. Fí­jate en la gente, todos parecen estar enfadados. Todo el mundo parece estar donde no le corresponde. Todos parecen unos in­adaptados. Todo el mundo parece estar insatisfecho a causa del concepto de utilidad; no hace más que obsesionarles...

Los padres siempre tienen alguna expectativa, y esa expecta­tiva se vuelve venenosa. Dejadme que os diga algo: amad a vues­tros hijos pero nunca pongáis vuestras expectativas en ellos. Amad a vuestros hijos todo lo que podáis, y dadles la sensación de que los queréis por lo que son, y no por lo útiles que puedan ser. Amadles enormemente y dadles la sensación de que los acep­táis como son. Ellos no tienen que satisfacer ninguna exigencia. El amor que les dais no tiene que ser diferente según hagan esto o aquello. El amor es incondicional. Y entonces se podrá crear un mundo totalmente distinto. Las personas se dedicarán na­turalmente a las cosas que les gustan. Las personas se moverán naturalmente en la dirección que instintivamente sienten que fluyen.

A menos que estés satisfecho, a menos que hayas encontra­do algo que no sea sólo una profesión sino algo parecido a una vocación, una llamada, nunca podrás sentirte feliz con tus pa­dres, porque son la causa de que estés en este mundo miserable. No podrás sentirte agradecido, no tendrás ningún motivo para ello. Cuando estés satisfecho, te sentirás enormemente agrade­cido. Y tu satisfacción sólo será posible siempre que no te con­viertas en un objeto. Tu destino es convertirte en una persona. Tu destino es convertirte en un valor intrínseco. Tu destino es ser un fin en ti mismo".

Osho, El libro del hombre
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