4 nov. 2008

Yo acepto la vida en su totalidad. Lo externo y lo interno están aquí, y ambos nos pertenecen

"No estoy en contra de lo material, no estoy en contra de lo espiritual. Estoy a favor de lo espiritual, y estoy a favor de lo material. Estoy a favor de ambos. Para mi no hay elección entre lo material y lo espiritual, lo interno y lo externo. Estoy a favor de ambos, porque sólo si aceptas ambos te vuelves total y entero. Pero esto es difícil de comprender, de captar, debido a nuestra herencia.

Siempre que ves a un hombre espiritual, empiezas a mirar a ver si es pobre o no. Debe de ser pobre, debe de estar viviendo en una cabaña, debe de estar muriéndose de hambre. ¿Por qué? ¿Por qué debería ser pobre y por qué debería estar pasando hambre? Porque hay que elegir lo interno contra lo externo; eso se ha convertido en parte de nuestra herencia. Si ves a un hombre que vive en el lujo, no puedes creer que sea espiritual. ¿Cómo va a ser espiritual?

¿Qué hay de malo en el lujo? ¿Y en qué manera está la espiritualidad en contra del lujo?. En realidad, la espiritualidad es el lujo supremo. En realidad, sólo un hombre espiritual puede vivir en el lujo. Él sabe relajarse, y sabe disfrutar, y sabe llevar la dicha dondequiera que va. Pero la herencia ha penetrado en las células mismas de tu cerebro. Si ves a un hombre espiritual andando en la pobreza, consideras que debe ser auténtico. ¿En qué se relaciona la pobreza con la espiritualidad? ¿Y por qué? Hemos estado eligiendo extremos. Esto es difícil de comprender debido a una larga tradición... y ni siquiera eres consciente de ello.

Acaba de estar aquí alguien que me dijo que en Wardha, donde vive Vinoba, ahora hace mucho calor todo el día, y él ni siquiera usa un ventilador, no quiere usar un acondicionador de aire. ¡Imposible! ¿Cómo va a usar un acondicionador de aire un hombre espiritual? No puede usar ni siquiera un ventilador. El hombre que había venido desde allí estaba muy impresionado. Dijo: "Ves, ¡qué hombre más espiritual! Ni siquiera usa un ventilador".

Entonces le pregunté: "¿Qué hace?".

Él dijo: "Durante todo el día, desde las diez hasta las cinco, durante siete horas, sigue poniéndose paños fríos en la cabeza y en el estómago".

¡Siete horas de Vinoba desperdiciadas cada día! ¿Y cuánto cuesta un ventilador o un sistema de refrigeración o un acondicionador de aire? ¿Y las siete horas de Vinoba desperdiciadas cada día? Pero si hubiera un ventilador, a este hombre le habría parecido que Vinoba no es espiritual...

La vida es muy corta, y un genio como Vinoba está desperdiciando siete horas innecesariamente. Pero él mismo considera también que, de alguna forma, la tecnología es antiespiritual. Entre lo externo y lo interno... él ha elegido lo interno... Esto tiene un precio muy alto. Pero diremos: "No, esto es austeridad, esto es espiritualidad, y éste es un gran hombre". Esto ha entrado en las células mismas de nuestros cerebros.

Yo acepto la vida en su totalidad. Lo externo y lo interno están aquí, y ambos nos pertenecen. Y deben estar equilibrados: no necesitas elegir a uno a costa del otro. Y si eliges, estás cayendo víctima, víctima de un extremo, y sufrirás por ello.

Crea un equilibrio. Lo externo y lo interno no están contrapuestos, son movimientos de la misma energía, dos orillas del mismo río, y el río no puede fluir con sólo una orilla. Puedes olvidarte de la otra, pero la otra seguirá ahí. Y el río sólo puede existir si la otra está ahí....

El río no puede fluir. La vida fluye entre lo interno y lo externo, y ambos son esenciales. La vida no puede existir con uno. Y los dos no son realmente dos. Las dos orillas del río sólo parecen ser dos; si vas a lo profundo del río, están unidas: el mismo suelo se presenta como dos orillas. Lo externo y lo interno son el mismo suelo, el mismo fenómeno".

Osho, El Libro de los Secretos
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