5 oct. 2009

Si hay un mínimo de conciencia, hay un máximo de problemas; si hay un máximo de conciencia, hay un mínimo de problemas

"No es el hombre el incurable; es su conciencia mínima lo que crea el problema. Si se aumenta la conciencia, si crece la conciencia, disminuyen los problemas. Existen en la misma proporción: si hay un mínimo de conciencia, hay un máximo de problemas; si hay un máximo de conciencia, hay un mínimo de problemas.

Con la conciencia total, los problemas simplemente desaparecen, al igual que el sol sale por la mañana y desaparecen las gotas de rocío...

Yo no me ocupo de tus problemas. Hay millones y es inútil resolverlos, porque tú eres el creador y sigues intacto. Si yo resuelvo un problema, tú crearás diez. No puedes ser derrotado porque el creador permanece tras los problemas. Y si sigo resolviéndolos, simplemente desperdiciaré mi energía.

Dejaré a un lado tus problemas; me limitaré a introducirme en ti. Hay que cambiar al creador. Y una vez cambiado el creador, desaparecen los problemas de la periferia. Ya nadie colabora con ellos, nadie ayuda a crearlos, nadie disfruta con ellos. Puede que este mundo te parezca extraño, pero recuerda que disfrutas con tus problemas, y que por eso los creas...
A menos que cambie tu ser básico, nada resultará de resolver los problemas. Tienes un potencial infinito para crear otros nuevos.

La meditación es un esfuerzo para hacerte independiente, en primer lugar, y en segundo lugar, para cambiar el tipo y carácter de la conciencia.

Con un carácter de conciencia distinto no pueden existir los viejos problemas; sencillamente desaparecen. Cuando eras niño, por ejemplo, tenías un tipo distinto de problemas. Al hacerte mayor desaparecieron. ¿Adonde han ido a parar? No los has resuelto; sencillamente han desaparecido. Ni siquiera recuerdas los problemas de tu infancia, pero has crecido, y esos problemas han desaparecido.

Al hacerte un poco mayor, tenías otro tipo de problemas; cuando seas viejo, no existirán. No que vayas a ser capaz de resolverlos; nadie es capaz de resolver los problemas, sino simplemente se te pasan con la edad. Cuando seas viejo te reirás de los problemas que tenías, tan urgentes, tan destructivos que muchas veces pensaste en el suicidio por su causa. Y entonces, cuando seas viejo, te reirás. ¿Adonde han ido a parar esos problemas? ¿Los has resuelto? No; sencillamente has crecido. Esos problemas pertenecían a una fase concreta del crecimiento.

Algo semejante ocurre a medida que profundizas en la conciencia. También desaparecen los problemas. Llega un momento en que eres tan consciente que no surgen problemas. La meditación no es análisis. La meditación es crecimiento. No se ocupa de los problemas, sino del ser".

Osho, El libro del ego
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