6 sept. 2010

La felicidad que sucede en compañía de la gente es muy superficial, y la felicidad que sucede cuando estás solo es realmente profunda

"La gente piensa que cuando están solos tienen que estar tristes. Esa es una asociación equivocada, una interpretación errónea... porque todo lo bello siempre ha ocurrido en soledad, nunca ha ocurrido en medio de la multitud. Lo trascendente siempre ocurre cuando uno está en total soledad, solo.

Pero la mente extravertida ha creado a su alrededor el condicionamiento de que cuando estás solo te sientes triste, y esto es algo que ha arraigado mucho. Sal, queda con gente, porque toda la felicidad sucede en compañía de la gente. Eso no es verdad. La felicidad que sucede en compañía de la gente es muy superficial, y la felicidad que sucede cuando estás solo es realmente profunda.. Así que deléitate en ella. La misma palabra "solo" crea una cierta tristeza en ti. No lo llames solo, llámalo soledad; llámalo retiro, pero no lo llames aislamiento. Los términos erróneos crean problemas. Llámalo estado meditativo... lo es.

Y cuando eso ocurra, disfrútalo. Canta algo, danza algo, o, simplemente, siéntate de cara a la pared, esperando que ocurra algo. Conviértelo en una espera y pronto verás que es algo diferente. No es en absoluto tristeza. Una vez que has saboreado lo más hondo de la soledad, toda relación es superficial. Ni siquiera el amor puede profundizar tanto como la soledad, porque hasta en el amor el otro está presente, y esa misma presencia del otro hace que te acerques a la circunferencia, a la periferia.

Cuando no hay nadie, ni siquiera un pensamiento sobre alguien y estás realmente sola, empiezas a hundirte, a ahogarte en ti misma. No tengas miedo. Al principio ese ahogamiento parecerá como la muerte y te rodeará una especie de melancolía, te rodeará una especie de tristeza porque siempre has conocido la alegría con gente, en las relaciones.

Espera un poco. Deja que el hundimiento profundice un poco más y te darás cuenta de que surge un silencio y una quietud que tiene dentro una especie de danza... un movimiento inmóvil. Nada se mueve, pero a pesar de ello todo es realmente veloz... vacío, pero lleno. Las paradojas se encuentran y las contradicciones se disuelven...

No creo que haya ningún problema. Tarde o temprano uno tiene que aceptar su propio aislamiento. Una vez que te enfrentas a él, cambia su color, su carácter, su sabor se vuelve completamente diferente. Se convierte en soledad. Ya no es un retraimiento, es soledad. El retraimiento conlleva sufrimiento, la soledad conlleva un gran espacio de dicha".

Osho, Cara a cara con Osho. Ante todo, no dudes