21 sept. 2010

La meditación es un fenómeno muy simple

"Cuando no estás haciendo nada en absoluto -corporalmente, mentalmente, o a cualquier otro nivel- cuando toda actividad ha cesado y tú simplemente eres, simplemente ser, eso es meditación...

Siempre que puedas encontrar tiempo para simplemente ser, deja todas las acciones. Pensar también es una acción, la concentración también es una acción, la contemplación también es una acción. Incluso si sólo un momento no estás haciendo nada y estás en tu centro, completamente relajado: eso es meditación. Y una vez que le has cogido el truco, puedes permanecer en ese estado todo el tiempo que quieras; finalmente, puedes permanecer en ese estado las veinticuatro horas del día.

Una vez que te has dado cuenta de la forma en que tu ser puede permanecer sin ser perturbado, entonces, poco a poco, puedes empezar a hacer cosas, teniendo cuidado de que tu ser no se agite. Esa es la segunda parte de la meditación. Primero, aprender simplemente a ser, y luego aprenderlo en las pequeñas acciones: limpiar el suelo, tomar una ducha, pero manteniéndote centrado. Más adelante puedes hacer cosas complicadas.

Por ejemplo, te estoy hablando a ti, pero mi meditación no es perturbada. Puedo seguir hablando, pero en mi verdadero centro no hay ni una onda; es simplemente silencio, silencio total.

Así que la meditación no está en contra de la acción.
No es que tengas que huir de la vida.
Simplemente, te enseña una nueva forma de vida.
Te conviertes en el centro del ciclón.

Tu vida sigue en realidad, sigue más intensamente --con más gozo, más claridad, más visión, más creatividad-- y a la vez estás distante, como un observador en las alturas, simplemente viendo que todo está sucediendo a tu alrededor.

Tú no eres el hacedor, tú eres el observador.

Ese es todo el secreto de la meditación, que te conviertes en el observador. La acción continúa, no hay problema: cortar leña, sacar agua del pozo. Puedes hacer todo tipo de cosas pequeñas y grandes; sólo hay una cosa que no se permite, y esa es que pierdas tu centro.

Esa consciencia, esa observación, debería permanecer absolutamente despejada, sin ser molestada.

La meditación es un fenómeno muy simple".


Osho, Aprender a silenciar la mente