24 feb. 2014

Dios siempre ha sido para los locos, para aquellos a los que no les satisface el poder, el prestigio o el dinero, para la gente que realmente quiere algo de lo eterno y no se conforma con lo efímero.

         "Si estás ganando dinero, estás haciendo algo bueno. Cuanto más dinero estés ganando, más valioso será tu trabajo. Pero de los sannyas no puedes sacar dinero; de hecho, perderás todo el que has ahorrado. Así que es algo de poco valor. No tiene valor en el mercado, no es producto. Dios nunca ha sido un producto, Dios siempre ha sido para los locos, para aquellos a los que no les satisface el poder, el prestigio o el dinero, para la gente que realmente quiere algo de lo eterno y no se conforma con lo efímero, con lo ilusorio.
          Pero el mundo se conforma con lo ilusorio, y cada vez que alguien se escapa de su círculo empiezan a gritar y a organizar un escándalo, diciendo que te has vuelto loca...
          E intentarán persuadirte de que tienes mucho talento, de que te conviertas en una profesora, etc.  Sin embargo, el mayor talento consiste únicamente en ser, y si de ese ser sale algo, saldrá. Si sale enseñar, saldrá. Pero ya no serás una profesora, ya no será un trabajo. Será una vocación, no una profesión. Sencillamente te encantará enseñar. Encontrarás a alguien y le enseñarás y le darás gracias a la persona que te permitió enseñarle, eso es todo. Si te apetece pintar, pintarás, pero el resultado estará en el propio acto de pintar...
          La gente está interesada en los resultados, no en el proceso real de la creatividad. Si pintas y no ganas dinero, estás loco. Si ganas dinero sin hacer nada, tienes mucho talento. El hombre que triunfa es aquel que gana mucho dinero sin hacer nada, y el fracasado es el que hace mucho y no gana nada. ¡Yo soy un fracasado! (Risa).
          Son incapaces de entenderlo porque hay muchas cosas en juego, han invertido en ello toda su vida. Así que compadécete de ellos. Tu ser debería expresar tu alegría, esa es la respuesta. No intentes convencerlos, no puedes...
          La única forma de convencerlos consiste en ser feliz... tan feliz que empieces a sentirte un poco culpable de que ellos se hayan perdido algo y tú hayas conseguido algo. Así que cuando te critiquen, danza, tócalos con mucho amor. Eso les asombrará muchísimo. Cuando tu padre te critique, abrázalo y haz una danza maravillosa. Déjale que piense que te has vuelto completamente loca. Pero podrá sentir la energía. Es inevitable que la sienta, es tu padre, te quiere. Sentirá que ha ocurrido algo... algo realmente bello, algo del más allá...
          Están todos de camino... ¡limítate a seguir siendo feliz!".

Osho, Cara a cara con Osho. Ante todo, no dudes