30 mar. 2015

No seas violento con la vida.

          "Todo el que ha sido violento con la vida se arrepentirá. No seas violento con la vida. Persuádela. Es necesario persuadirla. No seas agresivo ni violento. Si no, toda la música desaparecerá.
          Te contaré una historia.
          Sucedió que en una casa había una vina muy antigua. Había estado allí durante siglos. Con el paso de las generaciones, la familia se había olvidado completamente de su existencia, de cuál era su función. Se había convertido en una molestia en la casa, porque era muy grande y necesitaba espacio. Y no sólo eso sino que, a veces, los niños se ponían a tocarla perturbando la paz de la casa. A veces, por la noche, el gato saltaba sobre ella o las ratas corrían por encima...era una molestia, siempre haciendo ruido, perturbando el sueño, molestando a los habitantes de la casa y a los vecinos.
          Finalmente, un día pensaron: "¿Por qué la hemos de guardar? Tirémosla. Cada día hemos de desempolvarla y limpiarla y no sirve de nada". De manera que fueron y la tiraron.
          Acertó a pasar por allí un mendigo y al ver la vina, empezó a tocarla y a crear una música tan divina que todo el barrio acudió en masa. Incluso la gente que la había tirado salió corriendo de su casa. Se quedaron estupefactos, hipnotizados. No podían creer que de aquella vina saliese una música tan bonita, tan misteriosa. Se creó una atmósfera tal que todo el tráfico se detuvo, las casas se vaciaron y todo el que la oía acudía a escuchar. Todo el pueblo se congregó y cuando el mendigo se detuvo, la gente a quien la vina había pertenecido durante siglos, se lanzó por ella diciendo:
          - Danos la vina. Es nuestra.
El mendido les dijo:
          - La vina pertenece al que la sabe tocar. No es un bien. Es un amor. Si sabéis tocarla, tocadla; entonces será vuestra. Si no sabéis tocarla, no seáis posesivos; me pertenece a mí. La he estado esperando y la vina me estaba esperando a mí. Ahora nos hemos encontrado y nadie podrá separarnos. Si insistís, podéis quedaros con ella, pero será una vina muerta y yo seré un músico sin vida. Entre nosotros dos, algo surge y se fusiona; entre nosotros dos, algo se unifica, se vuelve orgánico. Yo soy la mitad; la vina es la otra mitad. Cuando nos encontramos, nos volvemos uno. Entonces surge la música, surge el amor, surge la vida".

Osho, Tao. Los tres tesoros, Volumen II
http://osho-maestro.blogspot.com/