29 ago. 2009

Adéndrate en el sexo como si estuvieras entrando en un templo

"En mi ciudad nunca dejaba morirse a nadie sin estar yo allí. En cuanto oía que alguien se encontraba agonizando, iba para allí. Si mis padres no sabían dónde estaba durante unas horas, decían: "Busca a algún moribundo. Debe de estar allí". Yo los seguía hasta el último viaje, y acompañaba a todos los moribundos, ricos, pobres, mendigos -incluso a los perros moribundos y a los gatos-, y me sentaba a observar. Cuanto más receptivo me volvía más me sorprendía; he visto cómo sucedía una y otra vez: la última idea que tiene un hombre al morir es sexual, y lo mismo ocurre con los perros y con los gatos.

El sexo persiste. Sólo te deja cuando has aprendido la lección, y para aprender la lección tienes que escucharlo. Tendrás que ser muy meditativo con el sexo, no antagonista. Tendrás que ser muy silencioso. Adéndrate en el sexo como si estuvieras entrando en un templo -es el más sagrado de todos- y la llave más secreta se esconde ahí, la llave maestra. El sexo debe tener la llave que abre las puertas porque es el origen de la vida".

Osho, La sabiduría de las arenas. Charlas sobre sufismo
http://osho-maestro.blogspot.com/