26 dic. 2013

A menos que el hombre medite, su destino es volverse loco... loco por las mujeres

     "¿Qué está ocurriendo ahora? Es como si todos los hombres estuviesen enloqueciendo y, sin embargo, las mujeres fueran cada día más bellas, tranquilas y atractivas", me preguntas.
     Hay ciertos principios que todos, mujeres y hombres, debemos entender: el primero es que la sexualidad masculina es positiva, mientras que la femenina es negativa. Cuando digo negativa, no estoy menospreciándola, sólo estoy indicando su naturaleza. El hombre es dador y la mujer es receptora...
     A menos que el hombre medite, su destino es volverse loco... loco por las mujeres. Para un hombre es más difícil meditar que para una mujer...
     Las mujeres pueden profundizar más en la meditación. Por un lado pueden profundizar más, y por otro lado su sexualidad es negativa, no es compulsiva.
     He estado con todo tipo de monjas y frailes, y siempre me ha sorprendido ver que estos últimos realmente nunca son célibes. Las monjas sí lo son. Pueden permitírselo porque su sexo no es agresivo, y además la naturaleza ha previsto que todos los meses su cuerpo se deshaga automáticamente de la energía sexual y vuelvan a estar limpias durante un mes. Pero para el hombre es más complicado. Sólo puede dominar su energía sexual a través de la meditación profunda. Es la única forma de no volverse loco.
     Tienes que entender otra ley básica: cuanto más se aleja la mujer, más bella parece. Ella no quiere escaparse, quiere que te acerques y luego vuelve a alejarse. Ella quiere que la captures, pero no quiere tomar la iniciativa para que luego, cuando se haya acabado la luna de miel y estéis discutiendo constantemente, pueda decirte: "Tú me has perseguido. Yo no pretendía casarme contigo".
     Después de la luna de miel, desaparece toda la belleza porque se disipa tu energía sexual. Después de poseerla, incluso la mujer más bella deja de parecértelo. Conoces su geografía, conoces toda su topografía; no te queda nada que explorar. El hombre es explorador, cazador y aventurero por naturaleza...
     El hombre es nómada. La mujer no lo es...
     ...Aunque él haya pagado la casa con su dinero, decimos que la dueña de la casa es la mujer.
     Y efectivamente es así. El hombre puede ganar el dinero, pero es la mujer quien conforma la casa. Obliga al hombre a quedarse quieto en un sitio, tranquilo, sin correr de un lugar a otro como un perro callejero.
     En el mundo de mis seguidores, la locura sexual no podrás trascenderla mientras no medites. Y he observado -lo veo constantemente- que las mujeres se concentran en la meditación con más rapidez. Les resulta fácil. Cuanto más meditativas son, más bellas, más serenas, calmadas y tranquilas están, más encanto tienen...
     Una manifestación estudiantil acabó en una revuelta. De repente, de entre la multitud apareció un hombre con una chica desfallecida en brazos.
     "¡He!  -gritó un policía mientras se acercaba corriendo-. Dámela y yo la sacaré de aquí".
     "¡Ni loco!  -respondió el hombre-. ¡Ve y búscate una!".
     Aun en medio de un  gran tumulto donde matan y disparan a gente, la mente del hombre sigue pensando en el sexo.
     El sexo es la mayor esclavitud del hombre.
     Hay que hacer un gran esfuerzo meditativo para conseguir que tu energía sexual se eleve en vez de ir abajo, y empezar a crear un hombre hermoso en tu interior en lugar de buscar a una mujer hermosa. Puedes conseguir que tu energía te vuelva encantador en lugar de buscar a una mujer encantadora".

Osho, Gozar, amar, vivir. No te tomes demasiado en serio.