28 may. 2014

Para mí, ser un Zorba es el principio del camino y convertirse en Buda es alcanzar la meta.

          "Si escribiese la vida de Gautama Buda, comenzaría con Zorba. Cuando Buda acepta totalmente lo que el exterior puede ofrecerle y encuentra el sentido perdido, entonces emprende su búsqueda porque es la única dirección que no ha explorado. Nunca mira hacia atrás, no hay razón para hacerlo, ¡lo ha experimentado todo! No es sólo un buscador religioso que no ha conocido el exterior. Es un Zorba, y va hacia el interior con el mismo entusiasmo, la misma fuerza, el mismo poder. Y, obviamente, encontró en su ser más profundo satisfacción, plenitud, sentido... la bendición que estaba buscando.
          Es posible que puedas ser un Zorba y detenerte ahí. También que no pudieras ser un Zorba y estés empezando a buscar el Buda: no lo encontrarás. Únicamente un Zorba puede encontrar el Buda; de otra manera no tienes la fuerza suficiente porque no has vivido en el mundo exterior, lo has evitado. Eres un escapista.
          Para mí, ser un Zorba es el principio del camino y convertirse en Buda es alcanzar la meta. Y esto sólo puede ocurrir en el mismo individuo. Por ello insisto continuamente en que no practiques ninguna división en tu vida, en que no condenes nada del cuerpo. Vívelo no de forma involuntaria, sino total e intensamente. Esa manera de vivir capacitará otra búsqueda. No tienes que ser un asceta ni dejar a tu esposa o a tu esposo, ni a tus hijos. Toda esa insensatez se ha llevado a cabo durante siglos y, ¿cuántos millones de monjes y monjas han alcanzado la plenitud? Ninguno.
          Vive la vida sin división. Y primero viene el cuerpo, tu  mundo exterior...
          La libertad del exterior no se obtiene escapando de él, sino viviéndolo totalmente; entonces no hay a dónde ir. Sólo perdura una dimensión, y es natural que te guste permanecer en ella. Y ahí está tu "budanidad", tu iluminación.
          Te estarás preguntando: ¿es posible que Zorba y Buda puedan encontrarse?  Es la única posibilidad. Sin Zorba no hay Buda.  Zorba, por supuesto, no es el fin. Es la preparación para el Buda, la raíz; Buda es la flor.  No destruyas las raíces; de otra manera no habrá flores. Estas raíces proporcionan continuamente savia a las flores. El color de las flores proviene de las raíces, y asimismo todo su perfume. Todo baile de las flores en el viento viene de las raíces.
          No dividas. Raíces y flores son los extremos del mismo fenómeno".

OSHO, El libro de la comprensión. Trazando tu propio camino hacia la libertad
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