29 may. 2014

¿Qué tipo de sociedad es ésta? Hay una brecha entre padres e hijos, hay una brecha entre marido y mujer, hay una brecha entre profesores y alumnos. Sólo hay brechas y más brechas por todos lados…

Pregunta:

¿Cómo pueden los adolescentes crear un puente con sus padres?

Respuesta de Osho:

          "Primero, los adolescentes deberían de ser auténticos y honestos sin importarles las consecuencias. Deberían contarles a sus padres lo que sienten, no de un modo arrogante, sino con humildad. No deberían ocultar nada a los padres. Eso es lo que está creando la brecha: los padres les ocultan cosas a los hijos, los hijos ocultan cosas a los padres y la brecha se va haciendo cada vez más grande.
          Un día fui a mi padre y le dije:
          - Quiero empezar a fumar.
          - ¿Qué?,  me contestó.
          - Me tienes que dar dinero para cigarrillos, porque no quiero robar,  le dije . Si no me lo das, robaré y tú serás el responsable. Si no me dejas fumar, fumaré pero lo haré a escondidas. Y me estarás convirtiendo en un ladrón; me harás ocultar cosas y no ser honesto y abierto. Veo a tanta gente fumar cigarrillos que quiero probar. Quiero los mejores cigarrillos disponibles y fumaré el primer cigarrillo delante de ti.
          - Es curioso, pero tu razonamiento es correcto  dijo él . Si te lo impido, robarás. Si te lo prohíbo, fumarás de todas maneras, y mi prohibición sólo provocará en ti más actos delictivos. Me duele. No quiero que empieces a fumar.
          - Esa no es la pregunta,  le dije. Al ver a la gente fumando ha surgido en mí el deseo. Quiero comprobar si vale la pena o no. Si vale la pena, me tendrás que proporcionar cigarrillos constantemente. Si no vale la pena, habré terminado con ello. Pero no quiero hacer nada hasta que tú te niegues; entonces toda la responsabilidad será tuya, porque no me quiero sentir culpable.
          A regañadientes tuvo que comprarme los mejores cigarrillos disponibles en la ciudad. Mis tíos, mi abuelo decían:
          - ¿Qué estás haciendo? Esto no se hace,  insistieron...
Pero él les dijo:
          - Ya sé que esto no se hace, pero vosotros no le conocéis tanto como yo. Va a hacer exactamente lo que está diciendo, y yo respeto su autenticidad, su honestidad. Me ha explicado su plan:  No me obligues y no me lo prohíbas, porque eso me hará sentirme culpable.
          Me fumé el cigarrillo, tosí, me cayeron lágrimas de los ojos; no pude acabar ni siquiera un cigarrillo y lo dejé. Le dije a mi padre:
          - Se acabó. Ya no necesitas preocuparte. Pero quiero que entiendas que te voy a contar todo lo que siento para no tener que ocultarte nada. Si me escondo incluso de mi padre, ¿con quién me voy a relacionar? No, no quiero crear una brecha entre tú y yo.
          Y viendo que había dejado los cigarrillos, se echó a llorar. Me dijo:
          - Todo el mundo estaba en contra, pero tu sinceridad me obligó a traerte los cigarrillos.
          En la India seguramente no ha habido jamás un padre que haya ofrecido cigarrillos a su hijo; nunca se ha oído hablar de algo así. Los padres ni siquiera fuman delante de sus hijos para que no se les ocurra a ellos.
          Los adolescentes están en una situación muy complicada. Están cambiando; están dejando atrás su infancia y se están convirtiendo en jovencitos. Cada día se abren para ellos nuevas dimensiones en la vida. Están en transformación. Necesitan una ayuda inmensa de los padres.
          Pero la situación actual es que no se encuentran en absoluto con sus padres. Viven en la misma casa pero no se hablan porque no pueden entender el lenguaje del otro, no pueden entender el punto de vista del otro. Sólo se encuentran cuando el chico o la chica necesitan dinero; de lo contrario no hay encuentro. La brecha sigue agrandándose; se convierten en extraños, más de lo que uno podría imaginar. Esto es realmente una calamidad.
          Hay que animar a los adolescentes a contárselo todo a sus padres sin ningún miedo. Esto no sólo va a ayudar a los niños, también va a ayudar a los padres.
          La verdad tiene una belleza propia; la honestidad tiene una belleza propia. Cuando los adolescentes se aproximan a sus padres con honestidad, verdad y sinceridad y simplemente abren sus corazones, se desencadena algo en los padres que también abre sus corazones, porque ellos también están cargados con muchas cosas que les gustaría decir pero no pueden. La sociedad lo prohíbe, la religión lo prohíbe, la tradición lo prohíbe.
          Pero si ellos ven que los adolescentes son completamente abiertos y limpios, les ayudará también a ser abiertos y limpios. Y así se podrá abandonar la tantas veces discutida brecha generacional; se evaporará ella sola.
          El problema más molesto es el sexo. Los niños deberían ser capaces de decir todo lo que les pasa por la mente sin necesidad de esconder nada, porque todo lo que está sucediendo en la mente es natural. Deberían pedir consejo a sus padres  ¿qué podemos hacer?,  están en un estado alterado y necesitan ayuda. Y ¿a quién pueden pedírsela si no a sus padres?
          Cuando tenía algún problema se lo contaba a mis padres. Y esa es mi sugerencia: los adolescentes no deberían ocultar nada a sus padres, a sus profesores..., deberían ser absolutamente sinceros, y la brecha se evaporará. Y necesitamos que esa brecha se evapore, porque ¿qué tipo de sociedad es ésta? Hay una brecha entre padres e hijos, hay una brecha entre marido y mujer, hay una brecha entre profesores y alumnos. Sólo hay brechas y más brechas por todos lados…
Muéstrate ante ellos para que no haya ninguna brecha. Eso les ayudará a ser sinceros contigo. Esto es algo que hay que recordar: que la sinceridad, la honestidad, la verdad, provocan en la otra persona las mismas cualidades".

OSHO, El libro del niño. Una visión revolucionaria de la educación infantil
http://osho-maestro.blogspot.com/