20 feb. 2017

¡Cambia todo tu modelo de amor!...Permite que el amor se convierta en una ayuda para tu crecimiento espiritual.

Pregunta:

Amado Osho,
Mi amor a la libertad hace que siempre dé a mis amantes toda la libertad que puedo. Por eso, a menudo, me pongo en situaciones incómodas que me hacen sentirme herido. ¿Significa esto que no me quiero mucho y por eso me pongo en segundo lugar?

Respuesta de Osho:

"...En primer lugar, la misma idea de que das libertad a tus seres queridos está equivocada. ¿Quién eres tú para darles libertad? Puedes amar, y el amor implica libertad. No es algo que tenga que ser concedido...

Pero todo esto surge de una incomprensión. No he dicho que si amas tienes que dar la libertad. No, he dicho que el amor es libertad.

No es una cuestión de dar. Si tienes que dar libertad, entonces es mejor no darla. Continúa siendo como todo el mundo ¿Para qué crearte complicaciones innecesarias?...

Si tu amor mismo alcanza esa cualidad en la que la libertad es parte de él, tu amada no necesita pedir permiso... De hecho, si yo estuviera en tu lugar y mi amada me pidiera permiso, me sentiría herido. Eso significa que no confía en mi amor. Mi amor es libertad. Yo la he amado; eso no significa que deba cerrar todas las puertas y ventanas para que no se ría con otra persona, para que no baile con otra persona, para que no ame a otra persona; ¿quiénes somos nosotros...?

Ésta es la pregunta básica que todo el mundo tiene que plantearse: ¿Quiénes somos? Todos somos extraños los unos para los otros, y sobre qué base uno puede ser tan autoritario que diga: "Te doy mi libertad", o "No te doy mi libertad", o "Si me amas, no puedes amar a nadie más". Estas suposiciones son ridículas, pero han dominado a la humanidad desde el principio mismo.

Seguimos siendo bárbaros, aún no sabemos qué es el amor.

Si amo a alguien, me siento agradecido de que esa persona me acepte, de que acepte mi amor y no me rechace. Eso es suficiente. Pero yo no me convierto en una prisión para ella: ella me ama, y como recompensa creo una prisión a su alrededor; yo le amo, y ella, en respuesta, crea una prisión a mi alrededor. ¡Estamos dándonos grandes recompensas el uno al otro!

Si amo a alguien me siento agradecido y su libertad permanece intacta. No soy quien se la da. Es su derecho de nacimiento y mi amor no puede quitárselo. ¿Cómo puede el amor llevarse la libertad de alguien, en particular de la persona que amas? Es su derecho de nacimiento. Ni siquiera puedes decir: "Yo le doy la libertad". Para empezar, ¿quién eres tú?: sólo un extraño. Ambos os habéis encontrado en el camino, por casualidad, accidentalmente, y ella ha tenido la generosidad de aceptar tu amor. Simplemente dale las gracias, déjale vivir como quiera vivir, y vive como tú mismo quieras vivir. No debes permitir interferencias en tu estilo de vida.

Esto es la libertad. El amor te ayudará a estar menos tenso, menos lleno de ansiedades, menos angustiado, y a tener más alegría.

Pero lo que continúa ocurriendo en el mundo es justamente lo contrario. El amor crea tanta miseria, tanto dolor, que algunos deciden que finalmente es mejor no amar a nadie. Cierran las puertas de su corazón porque sencillamente es un infierno.

Pero cerrar la puerta al amor también es cerrar la puerta a la realidad, a la existencia; por eso yo no lo apoyo. Yo digo: ¡Cambia todo tu modelo de amor! Has forzado al amor  a entrar en una situación horrible; cambia la situación.

Permite que el amor se convierta en una ayuda para tu crecimiento espiritual. Permite que el amor nutra tu corazón y te dé coraje para abrirlo no sólo a un individuo, sino a todo el Universo".

Osho, Más allá de la psicología