19 feb. 2017

Si podemos hacer que el ser humano sea silencioso, pacífico, amoroso, las naciones desaparecerán, las guerras desaparecerán, toda la política sucia desaparecerá. Y recuerda, toda la política es sucia.

"El niño llega al mundo sin ninguna ambición, sin ningún deseo de poder, sin ninguna idea de ser más elevado, más santo, superior. Ciertamente no puede ser responsable. Los que le educan  --los padres, la sociedad, el sistema educativo, los políticos, los sacerdotes-- todo este grupo va viciando a cada niño...

Podemos educar a los niños de una manera más humana, no condicionada, inteligente, considerando a toda la Tierra como una unidad: sin cristianos, sin hindúes, sin musulmanes, sin indios, sin chinos, sin americanos. Las naciones y las religiones son creaciones de los sacerdotes y de los políticos. Una vez que se acaben, las religiones y las naciones también se acabarán.

Y un mundo libre de religiones, libre de naciones, será un mundo humano: sin guerras, sin luchas innecesarias por cosas que nadie ha visto...

Uno de mis profesores era un hombre muy inteligente. Un día nos trajo unos trozos de cartulina; había recortado todo el mapa en trocitos, lo puso sobre la mesa y preguntó: "¿Puede alguien venir y ponerlos en el orden correcto?" Muchos lo intentaron y fracasaron. Sólo un muchacho, viendo que todos los demás fracasaban y que no podían hacer el mapa mundi juntando las piezas, miró a una de las piezas por el otro lado. La clave era componer la figura humana, que era muy fácil. Por un lado encajaba la figura humana y por el otro encajaba el mapa mundi.

Quizá ocurra lo mismo con el mundo real... si podemos hacer encajar al ser humano, el mundo encajará. Si podemos hacer que el ser humano sea silencioso, pacífico, amoroso, las naciones desaparecerán, las guerras desaparecerán, toda la política sucia desaparecerá. Y recuerda, toda la política es sucia; no la hay de otro tipo".

Osho, Más allá de la psicología
http://osho-maestro.blogspot.com/