1 feb. 2008

¿Quién eres tú para interferir? ¿Quién eres tú siquiera para juzgar?

Pregunta:
Querido Osho, algunas veces cuando observo a la gente jugando los mismos juegos de siempre una y otra vez, mis ojos se sienten viejos y cansados y mi corazón abatido y desengañado...

"...Por favor no trates de observar a los demás; no es un asunto de tu incumbencia. Si ellos han decidido jugar los juegos de siempre, si quieren jugar los viejos juegos, si son felices jugando sus viejos juegos, ¿quién eres tú para interferir? ¿Quién eres tú siquiera para juzgar?

Hay que acabar con este constante deseo de juzgar a los demás. No ayuda a los demás y te hace daño a ti, solamente te hace daño a ti. ¿Por qué tienes que preocuparte? . No tiene nada que ver contigo. Si se quiere quedar en lo de siempre y continuar por la misma ruta, en la misma rutina, es su gusto. ¡Bien! . Es su vida y tienen todo el derecho a vivirla a su manera...

¿Por qué tendrías tú que cansarte de sus juegos?. Deja que ellos se cansen de sus juegos si quieren ; y si no quieren, también es su elección. Por favor no te fijes en los demás....

Por favor no te dediques a observar a los demás. No te va a servir de nada. Utiliza tu energía de observación en ti misma.

Y hay algo en la observación tremendamente transformador. Si te observas a ti misma, las cosas empezarán a cambiar. Si empiezas a observar tu ira, un día descubrirás que de repente la ira ya no tiene la energía que solía tener; ya no es tan fogosa. Algo en ella ha muerto.

Si empiezas a observarte a ti misma, verás que poco a poco lo negativo va muriendo y lo positivo se va haciendo más y más vivo; que el sufrimiento va desapareciendo y la felicidad va entrando en tu vida; que sonríes más...; que si empiezas a observar, el sentido del humor empieza a surgir en ti. Esa cara larga, vieja , deprimida, va desapareciendo; ha nacido el sentido del humor...

Comienza a observarte a ti misma. No desperdicies tu energía observando a los demás; ¡es una pura pérdida de tiempo! , y nunca nadie va a darte las gracias por ello, es un trabajo muy desagradecido. Y además a quienquiera que observes se sentirá ofendido, porque a nadie le gusta que le observen, todo el mundo quiere tener su vida privada. Buenos o malos, estúpidos o sabios, todos quieren tener su vida privada. ¿Y quién eres tú para interferir? . Así que no seas mirona, no mires a través de las cerraduras de los demás. Es su vida..."


Osho, La experiencia tántrica

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