25 feb. 2008

Si soy tranquilo, soy yo el responsable de ello; si no tengo sosiego, yo me lo he trabajado

"Este concepto de Dios como persona ha causado muchos problemas. La mente desearía que fuese una persona, con objeto de poder transferir sobre él toda la responsabilidad, y habiéndole hecho responsable, comenzar a cargarlo con todas las pequeñeces. Si una persona encuentra trabajo, le da gracias a Dios; si lo pierde , se enfurece con él. Si a alguien le sale una verruga, sospecha que es obra de Dios; si se cura, se lo agradece. Nunca nos damos cuenta de cómo estamos utilizando a Dios; ni siquiera nos paramos a pensar cuán egocéntrica es nuestra actitud cuando asumimos que Dios ha de preocuparse hasta de nuestras verrugas...

La ventaja de considerar a Dios como persona es que podemos atribuirle las responsabilidades.

Pero un buscador mantiene la responsabilidad sobre sí. De hecho, ser un buscador significa no hacer responsable de nada a nadie excepto a uno mismo. Si hay tristeza en mi vida, soy responsable, y si hay felicidad también soy responsable. Si soy tranquilo, soy yo el responsable de ello; si no tengo sosiego, yo me lo he trabajado. No hay otro responsable más que yo por cualquier estado en el que me halle. Si me caigo y me rompo una pierna, es por mi culpa, y no puedo echarle la culpa a la gravedad. Si esta es la actitud de su mente, habrá comprendido correctamente...".


Osho, En busca de la trascendencia