17 sept. 2009

Si tu sexualidad desapa­rece y te vuelves más amoroso, entonces no es sólo la vejez

Cuando uno va evolucionando espiritualmente, el interés en el sexo podría volverse menos intenso. Por eso, si estos días no me siento sexy, ¿es que me estoy haciendo viejo, o es que estoy más cerca de la iluminación?

"Hay un criterio para determinarlo: si tu sexualidad desapa­rece y te vuelves más amoroso, entonces no es sólo la vejez. Si con la sexualidad tu cualidad amorosa también desaparece, entonces es la vejez.


¿No lo has observado? Las personas mayores dejan de ser amorosos, se vuelven criticones, están siempre enfadados, son rudos, opresivos, siempre están encontrando excusas para torturar, censurar. ¿Qué pasa? En el momento en que uno se vuelve menos sexual, los jugos empiezan a secarse. Una vez que la magia del deseo se desvanece, las personas se vuelven como desiertos. Todo su verdor proviene de su sexualidad y de su sensualidad. Todo su florecimiento proviene del sexo y de nada más. Por eso una vez que el sexo se vuelve cada vez menos importante, su verdor empieza a desaparecer. Dejan de estar comunicativos, están siempre enfadados, y se centran mucho en sus egos...

Pero sí la vejez no es sólo envejecer sino también sabidu­ría, entonces será algo totalmente diferente. La persona mayor se sentirá muy, muy feliz de que la gente se ame. A través de él siempre estará fluyendo una bendición, una dicha. Siempre que vea a alguien enamorado, sus ojos se llenarán de alegría. Él los bendecirá, porque sabe que cada deseo tiene su tiempo, y que uno aprende sólo a través de la experiencia...

Si un hombre ha vivido su infancia perfectamente, saldrá de ella como un hombre maduro. Si un hombre ha vivido su juventud perfectamente, saldrá de ella como un viejo maduro: sabio, feliz, silencioso, calmado, tranquilo, amoroso. Con la desaparición del sexo, el amor no desaparecerá. De hecho, el amor aumentará, porque la energía que estaba implicada en el sexo queda disponible para el amor...

Por eso éste debe ser el criterio: si cuando desaparece el sexo, al mismo tiempo, simultáneamente, aparece el amor, la compasión y la comprensión, entonces no es que sólo estás envejeciendo. Te estás acercando a la iluminación. Pero si no es así, entonces simplemente estás envejeciendo. Envejecer no es una gran cualificación -todo el mundo lo hace a su tiem­po, sucede-, pero crecer en sabiduría sí es una cualificación...

No te creas que por estar cada vez más muerto te estás acercando a la iluminación. Ésta no es una cualidad de la muerte, es una cualidad de una vida madura, es la cualidad de una vida rica. Quien ha vivido su vida de muchas, mu­chas maneras, buenas y malas, como santo y como pecador, quien ha experimentado todas las variedades, todas las posi­bilidades, madura, y en esa madurez está la riqueza, está su gloria..."


Osho, La sabiduría de las arenas. Charlas sobre sufismo
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