29 oct. 2010

El amor es como una oración

Se acerca una mujer, que todavía no es sannyasin, y le pregunta a Osho si la meditación afectará a la vida familiar.

"En absoluto. Sin meditación no puedes tener una verdadera vida familiar, sin meditación no puedes amar realmente...pero antiguamente sí era algo que afectaba porque tenían conceptos equivocados.

Yo no niego la vida. Yo soy absolutamente positivo. Independientemente de lo que uno sea, no tiene que escapar de ninguna situación -la familia, las responsabilidades, el trabajo-; al contrario, debe profundizar en ella...

Una vez que uno empieza a sentirse realmente dichoso existe la posibilidad de compartir esa dicha con otra persona, con la mujer, el marido, los hijos. Entonces el amor alcanza una cualidad totalmente diferente. Ya no es un deber... es un rebosar de energía, un compartir. Es un sencillo regalo, incondicional, sin ataduras, y eso supone una gran diferencia.

Puede que él te ame porque se ha casado contigo, porque tú eres su mujer, porque su deber es amarte. Eso es una cosa, y muy superficial. El deber es una palabra sucia. Está cumpliendo con una obligación social; hay que hacerlo, así que lo hace. Pero cuando realmente se vuelva silencioso y feliz en su interior, querrá compartirlo. Entonces no te amará porque seas su mujer. Simplemente te amará, sin ningún porqué. Te amará porque tiene muchas cosas que dar, y te estará agradecido de que las aceptes. No te estará haciendo un favor. En realidad, todo el que acepte su regalo de amor le estará haciendo un favor a él.

Cuando ocurre eso, el amor es como una oración. No se trata de un marido y de una mujer, sino de dos seres, sólo seres, en profunda comunión. Yo no estoy en contra de nada, estoy a favor de todo, pero hay que transformar las cosas.

Así que no tengas miedo. Ayúdale y empieza tú también a meditar un poco, imítalo".

Osho, Cara a cara con Oso, Ante todo no dudes".

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