13 oct. 2010

El amor es una de las cosas más difíciles de lograr

Un Sannyasin dice: "Me siento bloqueado en todas mis relaciones con mujeres. Una vez me bloqueé con ella (con su novia) y quería irme, marcharme. Hoy me siento prisionero en esta relación. Me quería marchar...Pero al mismo tiempo quiero trabajar con ella, estar con ella; es contradictorio.

"No; si quieres marcharte, márchate, y escapa todo lo lejos que puedas; huye, ¿de acuerdo? Y cuando te surja la segunda idea, vuelve.

Es necesario separarse y luego volver a reunirse, es algo rítmico. No es un problema en absoluto. No puedes estar con una persona durante veinticuatro horas en el mismo estado de ánimo. No; cuando no sea necesario, separaos...

Cuando no tengas ganas de estar con ella y cerca de ella, márchate, porque si estáis juntos te sentirás como un prisionero.

No es ella la que te está aprisionando, eres tú el que te estás aprisionando a ti mismo. Cuando te apetezca marcharte, dile que te disculpe y márchate. Lo entenderá, porque ella también tiene el mismo problema. Todo el mundo tiene el mismo problema, y tenemos que ser comprensivos.

A veces estás enfadado, y a veces no te apetece amar. No pasa nada, son estados de ánimo humanos. No eres un superhombre... Sé humano y acepta todo lo que es humano, acéptalo en absoluta humanidad...

Cuando te apetezca estar más cerca de ella, acércate más a ella, acércate mucho y no te sentirás como un prisionero. Sentirás una comunión, una danza maravillosa, un canto armonioso, un éxtasis. Compartid vuestros buenos momentos, pero no hace falta que os molestéis el uno al otro con vuestros malos momentos.

El amor es una de las cosas más difíciles de lograr, y la gente piensa que es algo que está disponible para todos. Es difícil, más difícil que la meditación, porque puedes meditar solo, pero para el amor hacen falta dos. Las dificultades se multiplican. Ella tiene sus dificultades, tú tienes las tuyas, y cuando os encontráis, se multiplican, se entrecruzan, y todo se confunde. Pero a través de esas experiencias, uno crece. No tengas miedo, sé valiente...Y no busques ningún problema, no hay ninguno.

Acepta el ritmo de la vida. Es como la noche y el día: por el día trabajas y por la noche descansas. Si estás con ella durante una o dos horas, lo disfrutas, pero después te apetece marcharte porque ya no tienes hambre, te sientes satisfecho. Es como si estuvieras sentado en una mesa y no hicieras más que comer. Hasta un determinado punto, la comida te alimentará; pasado ese punto, te dará náuseas y, si sigues comiendo, te hará vomitar. La misma comida, que se podía haber convertido en energía, se convierte en una enfermedad.

Recuerda, ocurre lo mismo con las relaciones humanas. El amor que se puede convertir en un alimento se convertirá en una náusea. Estad pendientes y, si cambia el ritmo, alejaos. Permaneced solos para que volváis a tener ganas de estar juntos; será un divorcio y un matrimonio constante".

Osho, Cara a cara con Osho. Ante todo, no dudes