31 oct. 2010

Esta es mi definición de la madurez y la inmadurez

"La inseguridad es la naturaleza misma de la vida. Es un mundo inseguro para un Buda; para Jesús también es inseguro. Pero ellos no están ansiosos porque han aceptado ese hecho. Se han vuelto lo suficientemente maduros para aceptar la realidad.

Esta es mi definición de la madurez y la inmadurez. Una persona a la que llamo inmadura es alguien que sigue luchando contra la realidad a favor de ficciones y sueños. Este hombre es inmaduro. Madurez significa asumir la realidad, desechar los sueños, y aceptar la realidad tal como es...

Una persona madura sume la realidad, la acepta tal como es. No exige. No es exigente. No dice: "Debería ser así". Observa el hecho y dice: "Sí, es así". Este asumir la realidad hará que sea imposible que te sientas desdichado, porque la desdicha llega cuando exiges. En realidad, la desdicha no es otra cosa que una indicación de que estás yendo contra la realidad. Y no puedes cambiar la realidad; tendrás que ser cambiado por la realidad. Tendrás que aceptar, tendrás que ceder.

Este es el significado de la entrega: tendrás que ceder. La realidad no puede ceder, la realidad es como es. A no ser que cedas, sufrirás. La desdicha la creas tú porque sigues luchando. Es como si la corriente de un río está fluyendo hacia el mar y tú estás intentando nadar contracorriente...

He oído una anécdota... Se les hizo una pregunta a un musulmán, un cristiano y un judío. La pregunta era la misma. Alguien les preguntó a los tres: "¿Qué harías si un maremoto hiciera que el océano cubriese la tierra y te ahogaras en él?".

El cristiano dijo: "Haré el signo de la cruz sobre mi pecho, y rezaré a Dios para que me permita entrar en el cielo, para que abra las puertas".

El mulsulmán dijo: "Diré el nombre de Alá y pensaré que esto es kismet, que esto es el destino...y me ahogaré".

El judío dijo: "Daré las gracias a Dios y aceptaré su voluntad, y aprenderé a vivir bajo el agua".

Esto es lo que hay que hacer. Hay que aceptar la voluntad de la existencia, la voluntad del universo, y aprender a vivir en ella. Éste es todo el arte. Una persona madura acepta todo lo que hay aquí, no exige, no habla de ningún cielo...

Acepta la realidad como es y aprende a vivir en ella con un corazón que cede, con un ego entregado".

Osho, El Libro de los Secretos

30 oct. 2010

En cuanto empiezas a jugar, a vivir en el momento, te conviertes en un dios

"En el mundo deseas dinero, poder, prestigio. Luego te hartas de eso y lo consideras todo basura. Aunque lo consigas, te sientes derrotado. Si no lo consigues, te sientes derrotado. Entonces descubres que todo esto no tiene sentido. Y de repente empiezas a jugar nuevos juegos: la Iluminación, la meditación, el Yoga, Dios, el otro mundo, la otra orilla... De nuevo la mente se encuentra en paz. Un nuevo mundo de deseo se ha abierto. Ahora irás tras esas metas.

Y el dinero no es tan evasivo como la meditación. Este mundo es, por lo menos, sólido. La otra orilla, el otro mundo, es pura fantasía. Ahora estás en una zanja más profunda aún que antes. De la primera pudiste comprender su inutilidad. Ahora tardarás millones de vidas en comprender que la segunda también es inútil.

Cuando alguien descubre que todas las metas son inútiles --sin excepción: todas las metas son inútiles-- entonces no queda por hacer. Uno sólo ha de ser. Te relajas, te relajas totalmente porque no hay nada que hacer, porque no hay tensión. De repente tus límites se derriten como la nieve fundiéndose bajo el sol de la mañana. Sin nada que hacer, desapareces; el ego desaparece. Si nada que hacer, nada que ser, nada que lograr, ¿quién eres? Tu identidad se evapora. Eso es Iluminación.

Entonces empiezas un estilo de vida totalmente diferente. Empiezas a ser juguetón, a estar vivo momento a momento, sin dirigirte a ninguna parte, aceptando con profunda gratitud aquello que la vida te ofrece. La gracia desciende sobre ti. Esto es lo que yo denomino "convertirte en dios". En cuanto empiezas a jugar, a vivir en el momento, te conviertes en un dios...

La vida es un juego sin objeto, un juego de fuerzas infinitas. Un juego hermoso si no tienes una mente que busque metas. Feo, si tienes la ambición de convertirte en algo, de ser algo, de hacer algo.

¡Relájate! Olvídate por completo del futuro. Sólo existe este momento y este momento es la eternidad.

Esta vida es lo único que existe. No pienses en la otra orilla...

Inténtalo. Las metas... Durante demasiadas vidas te has entregado a ellas. Ahora intenta vivir momento a momento, como si no hubiera ningún futuro. Al principio será sólo "como si", pero luego te darás cuenta de que este "como si" es la única realidad".

Osho, Tao. Los tres tesoros, Volumen III

29 oct. 2010

El amor es como una oración

Se acerca una mujer, que todavía no es sannyasin, y le pregunta a Osho si la meditación afectará a la vida familiar.

"En absoluto. Sin meditación no puedes tener una verdadera vida familiar, sin meditación no puedes amar realmente...pero antiguamente sí era algo que afectaba porque tenían conceptos equivocados.

Yo no niego la vida. Yo soy absolutamente positivo. Independientemente de lo que uno sea, no tiene que escapar de ninguna situación -la familia, las responsabilidades, el trabajo-; al contrario, debe profundizar en ella...

Una vez que uno empieza a sentirse realmente dichoso existe la posibilidad de compartir esa dicha con otra persona, con la mujer, el marido, los hijos. Entonces el amor alcanza una cualidad totalmente diferente. Ya no es un deber... es un rebosar de energía, un compartir. Es un sencillo regalo, incondicional, sin ataduras, y eso supone una gran diferencia.

Puede que él te ame porque se ha casado contigo, porque tú eres su mujer, porque su deber es amarte. Eso es una cosa, y muy superficial. El deber es una palabra sucia. Está cumpliendo con una obligación social; hay que hacerlo, así que lo hace. Pero cuando realmente se vuelva silencioso y feliz en su interior, querrá compartirlo. Entonces no te amará porque seas su mujer. Simplemente te amará, sin ningún porqué. Te amará porque tiene muchas cosas que dar, y te estará agradecido de que las aceptes. No te estará haciendo un favor. En realidad, todo el que acepte su regalo de amor le estará haciendo un favor a él.

Cuando ocurre eso, el amor es como una oración. No se trata de un marido y de una mujer, sino de dos seres, sólo seres, en profunda comunión. Yo no estoy en contra de nada, estoy a favor de todo, pero hay que transformar las cosas.

Así que no tengas miedo. Ayúdale y empieza tú también a meditar un poco, imítalo".

Osho, Cara a cara con Oso, Ante todo no dudes".

http://osho-maestro.blogspot.com/


28 oct. 2010

Limpia tu inconsciente y entra en el mundo exterior con las otras personas, con un rostro más suave, con ojos más limpios, con actos más humanos

"Recuerda no malinterpretarme. He dicho, "Expresa tus emociones negativas"; no he dicho, "Públicamente". Así es cómo las cosas se distorsionan.

Ahora bien, si te estás sintiendo enojado con alguien y empiezas a expresar tu enojo, la otra persona no va a ser un Buda Gautama y a sentarse silenciosamente. Él no es una estatua de mármol; también hará algo. Tú expresarás el enojo, él expresará el enojo.

Esto creará más cólera en ti, y la cólera o la violencia crea, en la otra parte, lo mismo, y con venganza. Y entonces te sentirás con ganas de entrar más en ello, porque te han dicho que expreses.

Sí, yo te he dicho que expreses, pero no quiero decir públicamente.


Si te estás sintiendo enojado, ve a tu cuarto, cierra el cuarto, golpea la almohada, párate ante un espejo, grítale a tu propia imagen, di cosas que nunca has dicho a nadie y que siempre quisiste decir. Pero tiene que ser un fenómeno privado, de lo contrario no tiene fin. Las cosas siguen moviéndose en círculo, y nosotros deseamos terminarlas.

Entonces, cuando sientas cualquier emoción negativa frente a otro, esa otra persona no es lo que importa. Lo que importa es que tú tienes cierta energía de cólera. Ahora, esa energía tiene que ser esparcida en el universo. No tienes que reprimirla dentro de ti.

Así que siempre que yo diga, “expresa,” quiero decir siempre en privado, en soledad. Es una meditación, no es una lucha. Si te estás sintiendo triste, siéntate en tu cuarto y siéntete tan triste como puedas; no puede hacer daño. Permanece realmente triste y observa cuánto tiempo permanece. Nada permanece por siempre; pronto se irá. Si tienes ganas de llorar, llora, pero en privado.

Estas cosas no tienen nada que ver con los otros. Es tu problema por completo; ¿para qué hacerlo público? Y de esa manera, no va a servir de ayuda sino al contrario, será aumentado. Así que diariamente, antes de ir a dormir, durante una hora por la noche, siéntate en tu cama y haz todas las locuras que quieras hacer, que la gente hace cuando está enojada, violenta, destructiva. Y no quiere decir que tienes que ser destructivo con cosas muy valiosas; basta con rasgar papeles en pedacitos pequeños y lanzarlos por todas partes; y tú sabes lo que ha pasado. Y eso bastará.


Destruye cualquier cosa, puede ser algo sin valor, pero todo tiene que ser hecho en privado, para que cuando salgas de ello, te encuentres fresco...


Pero en público no traigas tu negatividad, tu fealdad; de lo contrario, estás creando problemas mayores al intentar solucionar problemas pequeños. Ten realmente mucho cuidado. Todo lo negativo tiene que ser en privado, en soledad...

Pero de una vez por todas entiende que todo problema es tuyo, así que tiene que ser resuelto en privado.


No laves tu ropa sucia en lugares públicos. No hay necesidad. ¿Por qué involucrar innecesariamente a otras personas? ¿Por qué crear innecesariamente una imagen fea de ti?...

Simplemente guarda para ti tus problemas privados. Ninguna terapia de grupo es de mucha ayuda, porque lo que tú haces en el grupo no puedes hacerlo en sociedad. Y el grupo no puede convertirse en tu vida entera; fuera del grupo estarás otra vez en el mismo problema.

Lo que te estoy dando es un método simple que puedes llevar a cabo tú mismo muy fácilmente. Limpia tu inconsciente y entra en el mundo exterior con las otras personas, con un rostro más suave, con ojos más limpios, con actos más humanos".


He llamado al hombre nuevo Zorba el Buda


"...he llamado al hombre nuevo Zorba el Buda.
Zorba representa lo materialista,
el enfoque objetivo.
Buda representa lo subjetivo,
el enfoque espiritual.
Divididos, ambos son pobres.
Ninguno es un ciclo completo.
Unidos, se vuelven inmensamente ricos.
Unidos, experimentan el éxtasis más grande
que está disponible para la humanidad".

Osho, Aprender a silenciar la mente
http://osho-maestro.blogspot.com/

27 oct. 2010

Si tú has creado tus sufrimientos, sólo tú puedes acabar con ellos

"Recuerda,
si te sientes miserable
es porque tú mismo has creado esa miseria.
Deja que penetre profundamente en tu corazón
el hecho de que tú has sido el creador de tus sufrimientos,
porque ésa es la fórmula,
la clave.
Si tú has creado tus sufrimientos,
sólo tú puedes acabar con ellos.
Si los hubiera creado alguien distinto
entonces no habría solución.
Pero tú has creado tus miserias
y tú puedes destruirlas.
Las has creado a través de hábitos erróneos,
de actitudes equivocadas,
de deseos y adicciones.
Desecha ese patrón de comportamiento,
recupera la frescura.
Esta misma vida
es la más profunda alegría posible
para la conciencia humana".

Osho, El sendero del Yoga
http://osho-maestro.blogspot.com/

26 oct. 2010

Las personas que comen bien, con profundo respeto, nunca comen más de lo necesario

"Si masticas bien, la comida nunca es un problema porque el cuerpo se queda realmente satisfecho. Cuando no masticas y sigues atiborrándote de comida, el cuerpo no se alimenta, sigue pidiendo más y más, y tú sigues atiborrándolo. No utilices tu cuerpo como si fuera un saco, no es un saco, respétalo...

Las personas que no comen bien comen demasiado. Las personas que comen bien, con profundo respeto, nunca comen más de lo necesario. Entonces el cuerpo funciona perfectamente, e inmediatamente te indica que ya estás lleno y que no necesitas comer más.

Cuando masticas bien, se prolonga el proceso. La misma comida que antes tardabas una hora en comer ahora te llevará cuatro horas porque tienes que masticar cada bocado cuarenta veces...

El hecho de no hacer más que llenar el estómago de cosas es una especie de agresión, un acto violento... Así que cuando masticas mucho, eliminarás mucha violencia. Un buen masticador se volverá menos violento, porque al ejercitar los dientes liberas la violencia. La persona que no hace más que llenarse de comida sin masticar se vuelve violenta, así que se entristece".

Osho, Cara a cara con Osho. Ante todo, no dudes

25 oct. 2010

Por favor, nunca intentes resolver los problemas de los demás; crearás más confusión

¿Cuál es la relación entre amor y responsabilidad? ¿Significa "amar a otra persona" tratar de resolver sus problemas además de los tuyos?

"Si puedes resolver los tuyos, ya es mucho. Por favor, nunca intentes resolver los problemas de los demás; crearás más confusión. No has resuelto aún los tuyos. Nunca lo hagas. La mente tiene la tendencia, la tentación de hacerlo.

Preguntas: "¿Cuál es la relación entre amor y responsabilidad?". No existe ninguna relación, porque el amor es responsabilidad. Pero has de comprender bien esa palabra. Responsabilidad significa "habilidad de responder". No significa deber.

Responsabilidad... Ve hasta su raíz: responder. ¡El amor es una respuesta! Cuando el otro te llama, tú estás listo. Cuando el otro te invita, tú entras en él. Cuando el otro no te invita, no interfieres, no lo violas. Cuando el otro canta, tú cantas como respuesta. Cuando el otro te da su mano, la aceptas respondiendo desde tu interior....

Pero según lo entiendes, el amor carece de responsabilidad alguna. Esa palabra ha sido corrompida, destruida, envenenada. La madre le dice al niño: "Soy tu madre. Has de tenerme respeto". El marido dice: "Soy tu marido. Estoy trabajando para ti. ¡Has de mostrarme respeto". El padre le dice al hijo: "No seas irrespetuoso. Cuando hagas algo, piensa en mí". Eso no es ser responsable. Has adulterado una hermosa palabra, la has corrompido. "Responsabilidad" se ha convertido casi en sinónimo de "deber". Y "deber" es una palabra fea...

No, no me preguntes cuál es la relación entre amor y responsabilidad. No hay ninguna. Cuando no hay amor, surge la cuestión de la responsabilidad. Cuando no hay amor, empiezas a hablar de "deber". Cuando hay amor, el amor mismo es la responsabilidad.

"¿Significa "amar a otra persona" tratar de resolver sus problemas además de los tuyos?". No. Nunca lo intentes. Eso es una violación. Acepta a esa persona tal como es, con todos sus problemas. Eso es amor. Y si te pregunta, comparte tu visión, pero no intentes cambiarlo. Es muy difícil, porque la mente es una manipuladora. En nombre del bien, tratando de hacer el bien, intenta manipular. Eso es política".

Osho, Tao. Los tres tesores, Volumen III

24 oct. 2010

El hombre nunca está donde está

"La flor florece aquí y ahora.
Los pájaros cantan aquí y ahora.
El hombre siempre piensa en otras cosas,
siempre está en su mente
moviéndose hacia otra parte.
El hombre nunca está donde está.
Lo encontrarás en cualquier otra parte,
pero no podrás encontrarlo donde está.
¡Nunca!".

Osho, Tao. Los tres tesoros, volumen III

23 oct. 2010

Eres simplemente un "presenciador", no un hacedor. Y ése es el secreto de todos los secretos

"Te contaré una historia:

Uno de los más grandes sanyasins griegos fue Diógenes...

Él era un hombre absolutamente libre. Solía ir desnudo...Un día se encontró con...unos comerciantes, que quisieron capturarlo para venderlo. Al parecerles empresa harto difícil -pues Diógenes era un hombre sano y muy fuerte, capaz de derrotar, por lo menos, a ocho personas, mientras que los comerciantes de esclavos eran sólo cuatro y eso les hacía desconfiar un poco- se pusieron a reflexionar y luego lo rodearon. Diógenes les dijo:

- No tengáis miedo. Siempre estaré de vuestra parte. ¿Qué sucede? Decídmelo y yo os resolveré el problema...

Ellos le dijeron:

- Este es un problema que no te gustará resolver.

Él les dijo:

- No hay nada que no me guste resolver. Simplemente explicádmelo.

Ellos le contestaron:

- Esto es lo que pensamos: queremos capturarte y hacerte prisionero.

Él les dijo:

- Bien, estoy absolutamente de acuerdo. ¿A qué estáis esperando? ¿A qué esperáis? ¡Empezad! Aquí están mis manos.

Ellos no podían creérselo. Se miraban entre sí. Sospechaban. Aquél hombre que se ofrecía y...

Él les dijo:

- ¡No os preocupéis! Nunca lucho. Fluyo. Ése ha sido siempre mi estilo de vida. Así que ¡tomádme! ¡Hacedme prisionero! Si el Todo quiere que así sea, que así sea.

Ellos sintieron miedo, pero lo intentaron. Y entonces recobraron su confianza. Él no luchaba.

Encadenado, empezó a caminar con ellos. Pero era un hombre tan extraño...¡no puedes hacer esclavo a un hombre así! Aquellas cuatro personas parecían estúpidas a su lado.

Y Diógenes les dijo:

- No tengáis miedo. No necesito llevar estas cadenas, porque siempre fluyo. Iré dondequiera que vayáis. ¡Nunca os dejaré!.

Ellos se sintieron aún más atemorizados. ¿Qué clase de hombre era aquél? ¿Quién era?

Pero empezaron a hacer lo que les decía... Un Maestro es un Maestro incluso en prisión...¡Les parecía tan feliz,tan tremendamente extático! Como si no fuera de este mundo.

Se convirtieron en sus amigos... y no sólo en sus amigos, sino en sus discípulos. Cuando llegaron al mercado, eran ya sus discípulos y él, el Maestro. Le decían:

- Maestro, dinos qué hacer.

Y él les decía:

- No os olvidéis de que habéis venido aquí para venderme. Estáis perdiendo la cabeza.¡No seáis tan olvidadizos! ¡Recordad por qué me habéis cogido!

Ellos le decían:

- Ahora no podemos hacerlo.

Pero él les contestaba:

- No tenéis que preocuparos. Seguid vuestra idea. Yo me ofrezco.

Ellos no podían creerlo. ¿Qué iba a hacer aquel hombre?.

Entonces llegaron al mercado...todo el mercado estaba interesado en aquel esclavo porque nunca antes habían visto un esclavo tan bello.

Apareció el subastador. Y cuando Diógenes se levantó y el subastador empezó a decir:

- Este hombre es muy hermoso, sano y muy, muy fuerte.

Entonces Diógenes dijo:

- ¡Detente! Permíteme subir. ¡No sabes presentar a la gente!

Asustado, el subastador bajó- ¡Aquel hombre parecía muy fuerte y poderoso!

Diógenes subió y -nunca antes había ocurrido en ningún mercado de esclavos- dijo:

- ¡Que se acerquen todos los esclavos! ¡Aquí hay un Maestro que quiere ser vendido!

Así es como uno debe fluir con la gente, con la vida, con los árboles, con los ríos. No luches. Luchar es el único pecado. No te resistas. Si la gente llora, llora tú. Si la gente ríe, ríe tú. Y si eres capaz de hacerlo, de repente sentirás que eres simplemente un "presenciador", no un hacedor.

Y ése es el secreto de todos los secretos".

Osho, Tao. Los tres tesoros, Volumen III

http://osho-maestro.blogspot.com/

22 oct. 2010

Morir es un arte que debe aprenderse

"El otro día leí una antigua fábula india, la del leñador. La historia es así:

Un anciano leñador regresaba del bosque cargando un enorme y pesado hato de leña sobre la cabeza. Era muy viejo y estaba cansado, no sólo cansado a causa del trabajo de aquel día, sino cansado de la propia vida. La existencia no significaba gran cosa para él, sólo un ciclo muy cansado que se prolongaba de un día a otro: dirigirse al bosque de madrugada, pasarse la jornada cortando leña, y luego cargar con ella al anochecer de regreso a la aldea. No recordaba haber hecho nada más, sólo eso. Y así había sido toda su vida. Estaba aburrido. La vida no tenía sentido para él; no significaba nada.

Además, precisamente ese día se sentía muy cansado y sudoroso. Sentía dificultad para respirar al tener que cargar con la leña y consigo mismo. De repente, como un acto simbólico, tiró la leña al suelo. Ese momento le llega a todo el mundo en la vida, cuando uno quiere deshacerse de la carga. No se trata de la carga de leña que lleva en la cabeza, sino de un acto simbólico, pues con la leña también tira toda su vida. Cayó al suelo de rodillas, elevó la mirada al cielo y dijo: "¡Oh, muerte! Le llegas a todo el mundo, pero a mí no. ¿Por cuántos sufrimientos más deberé pasar? ¿Cuántas cargas me quedan por llevar? ¿Es que no es ya suficiente castigo? ¿En qué me he equivocado?".

No pudo dar crédito a sus ojos: ¡de repente apareció la muerte! El leñador no se lo podía creer, y miró a su alrededor, anonadado. ¡Dijese lo que dijese, no lo había dicho en serio! Nunca había oído nada igual, que la muerte apareciese al llamarla.

Y la muerte dijo: "¿Me has llamado?"

El viejo olvidó todos sus males, su cansancio y toda su vida de aburrida rutina. Se puso de pie de un brinco y dijo: "Sí, sí. Te he llamado. Por favor, ¿podrías ayudarme a cargar de nuevo el hato de leña sobre la cabeza? Como no había nadie más, te llamé a ti".

Hay momentos en que uno se siente cansado de la vida. Son momentos en los que se desearía morir. Pero morir es un arte que debe aprenderse. Y estar cansado de vivir no significa que en lo más profundo de uno haya desaparecido el anhelo de vivir. Puedes estar harto de un tipo de vida en particular, pero no de la vida en sí misma. A todo el mundo le aburre un tipo de vida en particular: la rutina, el cansancio, hacer lo mismo una y otra vez, la repetición. Pero nadie está cansado de la vida en sí misma, y si llegase la muerte harías lo mismo que el leñador. Así que no te rías de él porque se ha comportado de manera perfectamente humana. Tú también has pensado en muchas ocasiones acabar con toda esta tontería. ¿Para qué continuar? Pero si la muerte apareciese de repente, no estarías preparado".

Osho, El sendero del yoga

21 oct. 2010

Es necesario caerse unas cuantas veces a fin de superar el temor a caerse

"Para un buscador no existe la seguridad; la inseguridad es una bendición para el buscador. Cuanto mayor sea la inseguridad, mayor será la oportunidad de que se expanda su alma, y se vuelva intrépida y sin temores...

A usted se le da apoyo para que pueda mantenerse sin apoyo. Se le da con la intención de que pronto no lo necesite más. ¿Se ha dado cuenta que cuando un padre está ayudando a su hijo a andar, el padre le toma de la mano en lugar de sujetar el cuerpo del niño? En unos cuantos días, el niño aprende a caminar y entonces el padre le suelta la mano. Pero, al principio, el niño se agarra a la mano del padre buscando confianza. De modo que si el niño se coge de la mano del padre, sepa entonces que el niño todavía no sabe andar y puede ser peligroso dejarlo solo. El padre desea librarse pronto de tenerle que dar la mano; por esa razón enseña a su hijo a caminar. Si el padre deja que su hijo siga cogiéndose de su mano por el mero placer que pueda sentir con ello, se estará comportando como enemigo de su hijo.

Muchos padres, muchos gurús, hacen esto, pero es un error. El propósito por el cual se le dio la ayuda queda perdido. En lugar de una persona fuerte y saludable que sabe caminar con su propio pie, ha producido un inválido que dependerá de las muletas el resto de su vida. Por otra parte, esto es un motivo de satisfacción para el padre o el gurú: que no pueda valerse por sus propios medios sin su ayuda. De esta forma sus egos quedan satisfechos.

Pero semejante gurú no es un gurú. De manera que la obligación del gurú es darle la mano al meditador para despedirse de él y pedirle con firmeza que camine sobre sus propios pies. Y no le hará daño si se cae un par de veces: se podrá levantar nuevamente. Después de todo, uno se tiene que caer para poderse levantar, y es necesario caerse unas cuantas veces a fin de superar el temor a caerse".

Osho, En busca de la trascendencia

20 oct. 2010

Tú eres la fuente de tu propia felicidad

"Y una vez que dos personas, que dos amantes, descubren eso -que el otro no es la fuente de su placer- dejan de pelearse. Empiezan a amarse por primera vez.

Uno no puede amar a una persona de la que dependa en algún sentido. La odiarás porque representa tu dependencia. Sin ella no podrás ser feliz, así que esa persona tendrá la clave. Y una persona que posee la llave de tu felicidad también es tu carcelero. Los amantes se pelean porque consideran que el otro tiene la llave: "Él o ella puede hacerme feliz o infeliz".

Una vez que comprendes que tú eres la fuente de tu propia felicidad, y que el otro es la fuente de la suya propia...puedes compartir tu felicidad, y eso es otra cosa, pero ya no eres dependiente. Puedes compartir, podéis celebrarlo juntos. Eso es lo que significa amar: celebrar juntos, compartir, no derivar la felicidad del otro, no explotarse. La explotación no puede ser amor. En ese caso estarías utilizando al otro como un medio, y todo aquél al que utilices como un medio acabará odiándote. Los amantes se odian porque se usan y explotan, y el amor -que debería ser el más profundo de los éxtasis- se convierte en el peor de los infiernos.

Pero una vez que sabes que tú eres la fuente de tu propia felicidad, que nadie más es la fuente, entonces puedes compartirla libremente. Entonces el otro ya no es tu enemigo, ni siquiera un enemigo íntimo. Y así surge la amistad por primera vez.

Entonces disfrutas de todo, y sólo se puede disfrutar cuando se es libre. Sólo una persona independiente puede disfrutar... Y los amantes que sienten que su felicidad depende del otro no hacen más que pelearse, intentar dominar al otro. Intentan matar al otro, destruirlo.

Disfrutarás más de todo cuando sepas que la fuente está en el interior. Entonces toda la vida se convierte en un juego, y puedes celebrarla momento a momento, infinitamente".

Osho, El sendero del yoga