4 jul. 2016

Si le das una bofetada a alguien, te la estás dando a ti.

          "Todo lo que haces en la vida de los demás vuelve a ti, por el mero hecho de que el otro no es el "otro" como tú crees. Nadie es una isla, todos estamos unidos... No es posible hacerle daño a alguien sin que te afecte, porque el otro no es tan "otro" como parece. Las raíces, en el fondo, son las mismas. Si le das una bofetada a alguien, te la estás dando a ti...
          Gautama Buda solía decirle a sus discípulos: "Después de cada meditación, cuando estés extático, lleno de felicidad, paz y silencio... esparce y comparte tu silencio, tu paz y tu dicha, con toda la creación --con los hombres, con las mujeres, con los árboles, con todos los animales--, compártelo con todo lo que existe. No se trata de ver si alguien lo merece o no. Cuanto más compartas, más tendrás. Cuanto más lejos lleguen tus bendiciones, más bendiciones recibirás de todas partes. La existencia siempre te  da más de lo que tú puedas dar"...
          Has feliz a alguien y verás que tu corazón se vuelve más ligero. Haz reír a alguien y verás que esa risa te penetra y forma parte de ti. Haz dichoso a alguien..., ayúdale a disfrutar la vida con totalidad y la recompensa será inmediata. La existencia siempre paga en efectivo. No funciona con cheques ni transferencias, siempre es en efectivo. Haces algo ahora e inmediatamente recibes la recompensa o el castigo...
          Dar con condiciones no es dar. Se debe dar de forma incondicional. Y no es necesario que te agradezcan lo que has dado. Al contrario, el que da debería estar agradecido de que no hayan rechazado su regalo. Entonces, el hecho de dar se convierte en un enorme éxtasis. De esta forma crece tu corazón, se expande tu conciencia, desaparece tu oscuridad, te vuelves cada vez más luminoso y te acercas cada vez más a la divinidad".

OSHO, Una nueva arca de Noé