1 nov. 2010

Alguien que está enraizado en el amor nunca tiene miedo a nada. Todo lo que venga es bello, un cambio..., inseguridad. Todo lo que viene es bello.

"¿Por qué llega a la mente la idea de la seguridad? Llega debido al futuro. El presente no es suficiente, así que te asustas del futuro. En realidad, no estás enraizado en el presente. No estás viviendo en el presente. No estás disfrutándolo. No es una dicha. El presente no es una dicha: entonces pones tu esperanza en el futuro, entonces haces planes para el futuro, entonces quieres asegurar completamente el futuro...

Cuando el presente no es una dicha, cuando es una desdicha, entonces estás preocupado por el futuro. Entonces quieres hacerlo seguro, sin riesgo. Pero, recuerda, nadie puede hacer que nada sea seguro. Esa no es la naturaleza de las cosas. El futuro seguirá siendo inseguro. Sólo puedes hacer una cosa: vivir el presente más profundamente. Eso es lo único que puedes hacer. Si surge alguna seguridad de eso, ésa es la única seguridad. Y si no está sucediendo, no está sucediendo; no se puede hacer nada.

Pero nuestra mente funciona de una manera totalmente suicida. Cuanto más desdichado es el presente, más piensas en el futuro y quieres asegurarlo. Y cuanto más te vayas al futuro, más desdichado será el presente. Entonces estás en un círculo vicioso.

Este círculo vicioso se puede romper, pero la única manera de romperlo es vivir el momento presente tan profundamente que este momento se vuelva la eternidad en su profundidad. El futuro va a nacer de él; seguirá su propio curso, no necesitas preocuparte por él...

El amor no está preocupado por la inseguridad, el amor puede disfrutarla. Da emoción. Sólo los que no pueden amar tienen miedo a la inseguridad, porque no están enraizados en la vida. Los que no pueden amar están siempre seguros en la vida. Malgastan su vida haciéndola segura..., y nunca es segura. No puede serlo.

La seguridad es la cualidad de la muerte; la certidumbre es la cualidad de la muerte. La vida es insegura, y el amor no le tiene miedo. El amor no tiene miedo a la vida, a la inseguridad, porque está sólidamente enraizado. Si no estás sólidamente enraizado y notas que llega un ciclón, tendrás miedo. Pero si estás sólidamente enraizado, le darás la bienvenida al ciclón, se convertirá en una aventura. Si estás enraizado, el ciclón que pasa se convertirá en un desafío. Te sacudirá hasta tus mismas raíces; cada una de tus fibras se llenará de vida. Entonces, cuando el ciclón haya pasado, no pensarás que fue malo, una desgracia. Dirás que fue afortunado, una bendición, porque el ciclón se llevó todo lo que estaba muerto. Todo lo que estaba muerto se fue con él y todo lo que estaba vivo se ha vuelto más vivo.

Mira los árboles después de que ha pasado un ciclón. Están vibrantes de vida, palpitantes de vida, vitales; están llenos de energía. Porque el ciclón les dio la oportunidad de sentir sus raíces, de sentir su "enraizamiento". Fue una oportunidad para sentirse a sí mismos.

De modo que alguien que está enraizado en el amor nunca tiene miedo a nada. Todo lo que venga es bello, un cambio..., inseguridad. Todo lo que viene es bello. Pero nunca se vuelve un matrimonio. Cuando digo que nunca se vuelve un matrimonio no quiero decir que los amantes no deberían casarse, sino que el matrimonio no debería convertirse en un sustituto del amor. Debería ser tan sólo el atuendo externo; no debería ser el sustituto. Y nunca se volverá un matrimonio, porque los amantes nunca dan por sentada la presencia del otro.

Lo que quiero decir es que esto es profundamente psicológico: los amantes nunca dan por sentada la presencia del otro. Una vez que empiezas a dar por sentada la presencia del otro, el otro se ha vuelto una cosa. Ya no es una persona. De modo que el matrimonio reduce a sus miembros a cosas. Un marido es una cosa, una esposa es una cosa: previsible, muy previsible...

Los amantes no son previsibles: ésa es la inseguridad. No sabes lo que va a suceder... y ésa es la belleza. Puedes ser fresco y joven y estar vivo. Pero queremos convertirnos en cosas el uno al otro porque una cosa puede ser manipulada fácilmente. Y no necesitas tener miedo de una cosa. Conoces su paradero, su funcionamiento. Puedes planear de antemano qué hacer y qué no hacer. Al decir "matrimonio" me refiero a un arreglo en el que dos personas caen al nivel de cosas.

El amor no es un arreglo, sino un encuentro momento a momento, vivo. Lleno de peligro, por supuesto, pero así es la vida. El matrimonio es seguro, no hay peligro; el amor no es seguro. Nunca sabes lo que va a suceder; el momento siguiente es desconocido, permanece desconocido...

Si puedes amar, y permanecer con una persona desconocida sin reducirla a una cosa, sin volveros previsibles, encontrándoos momento a momento, te estás preparando para la oración.

La oración no es otra cosa que amor: amor por toda la existencia. Estás viviendo con la existencia como estás viviendo con tu amante: no conoces el estado de ánimo, no conoces la estación, no sabes qué está viniendo. Nada es conocido. Sigues descubriéndolo... Es un viaje sin fin".

Osho, El Libro de los Secretos
http://osho-maestro.blogspot.com/