2 nov. 2010

En la vida no cuentan las grandes cosas, sólo las nimiedades

"Simplemente observa a la gente a la que se califica de "genio", "con talento", "muy inteligente". Uno de esos grandes genios --puede que incluso haya obtenido el Premio Nobel-- se levanta por la mañana y descubre que sus zapatillas no estaban en el lugar habitual... y se vuelve loco. ¡El gran genio! ¡Y porque sus zapatillas no estaban en el lugar habitual cuando despertó ha echado a perder el día entero! ¡Se ha enfadado con todo el mundo! Y puesto que sus zapatillas no estaban en el lugar debido, alguien pagará las consecuencias. ¡Y llamas a este hombre "genio"! Sucederán muchas cosas de las que se derivarán impensables consecuencias: acudirá enfadado a la oficina; enfadado, hablará con la gente; creará una cadena de enfados. Y cada enfado conduce a otro más profundo. Puede que haga algo de lo que se arrepienta después. Y todo porque sus zapatillas no se encontraban en el lugar correcto. ¡Y llamas a este hombre "genio"! ¡Y lo consideras muy, muy inteligente! Puede que sea muy listo, pero no es sabio. Puede ser listo, pero no inteligente. Puede ser un erudito, pero no posee la capacidad de "saber". ¿Qué importancia tiene que las zapatillas no estuvieran en el lugar correcto? No; eso es simplemente una nueva excusa.

Puede estar relacionado con otras cosas: quizá por la noche sufrió una pesadilla, tuvo miedo y se levantó temblando... y entonces vio que las zapatillas no estaban en el lugar correcto. Ahora toda su ira se focaliza en este hecho. Puede que lo pague con su sirviente, puede que lo despida, o que eso se convierta en la causa de su divorcio. Quizá creas que voy demasiado lejos...pero no. He observado muchos divorcios y nunca he encontrado buenas razones que los justifiquen. Simplemente es así, por nimiedades. En la vida no cuentan las grandes cosas, sólo las nimiedades"

Osho, Tao. Los tres tesoros, Volumen III