4 nov. 2010

La meditación es tan necesaria que se trata casi de una cuestión de vida o muerte

"La neurosis nunca había alcanzado tal carácter de epidemia como en la actualidad...

El pasado era más sano espiritualmente por la sencilla razón de que no se introducían tantas cosas en la mente al mismo tiempo, de que no se sobrecargaba la mente. La mente actual está sobrecargada y lo que no se asimila produce neurosis. Es como si no parases de comer, de atracarte de comida. Lo que el cuerpo no digiere resulta pernicioso...

Esa es la situación de la mente actual, que está sobrecargada. A nadie puede sorprender que se venga abajo. Existe un límite para todo mecanismo, y la mente es uno de los mecanismos más delicados y sutiles.

Una persona realmente sana dedica el 50 por ciento del tiempo a asimilar experiencias. 50 por ciento de actividad, 50 por ciento de inactividad: en eso consiste el equilibrio. 50 por ciento de pensar, 50 por ciento de meditar: en eso consiste la cura.

La meditación no es sino el tiempo en el que puedes relajarte por completo y adentrarte en ti mismo, cuando cierras todas las puertas, todos los sentidos, a los estímulos externos. Desapareces del mundo. Te olvidas del mundo, como si no existiera... ni periódicos, ni radio, ni televisión ni gente.

Estás solo en tu ser más íntimo, relajado, en casa.

En esos momentos se asimila todo lo que se ha acumulado. Se desecha lo que no vale la pena. La meditación funciona como un cuchillo de doble filo: por un lado asimila cuanto sirve de alimento y por otro rechaza y se deshace de la porquería.

Pero la meditación ha desaparecido del mundo. En la antigüedad la gente tenía de una forma natural una actitud meditativa. La vida no presentaba complicaciones, y la gente tenía tiempo para sentarse tranquilamente sin hacer nada, o mirar las estrellas, los árboles, o escuchar el canto de los pájaros. Tenía intervalos de profunda pasividad. En esos momentos te haces más sano, más entero.

La neurosis supone que llevas tal carga en la mente que esa carga te está matando. No puedes moverte...Y la carga aumenta a cada momento. Te desmoronas y es natural...

La meditación es más necesaria que nunca.

La meditación es tan necesaria que se trata casi de una cuestión de vida o muerte...

Uno debe olvidarse del mundo durante una hora para internarse en su propio ser. Estará tan a solas durante una hora que nada accederá a él: ni un pensamiento, ni un recuerdo, ni una fantasía; durante una hora su conciencia carecerá de contenidos, y eso la rejuvenecerá y la renovará. Eso liberará nuevas fuentes de energía y esa persona volverá al mundo más joven, renovada, más capaz de aprender, con mayor capacidad de asombro en la mirada, con más respeto en el corazón, como un niño".

Osho, El libro del ego