7 may. 2009

El sexo es maravilloso. El sexo en sí mismo es un fenómeno natural, rítmico

Me parece que nunca voy a ser capaz de superar la atracción biológica y sexual a la que tú denominas "deseo" y madurar en el tipo de amor del que hablas. ¿Cómo sucede? ¿Por dónde empezar?

"El sexo es una cuestión sutil y delicada, porque la palabra "sexo" se asocia a siglos de explotación, corrupción, ideas perversas y condicionamientos...

La humanidad ha vivido bajo la influencia de ideas muy equivocadas.

Así que lo primero que hay que considerar es por qué me estás preguntando cómo superar tus deseos sexuales, por qué quieres trascender tu sexualidad...

La persona que ha entendido que se puede trascender el sexo ni tan siquiera se preocupa por superarlo, porque la trascendencia surge de la experiencia. No puedes controlarla. No es algo que puedas hacer. Sencillamente, atraviesas muchas experiencias y esas experiencias te hacen cada vez más maduro.

¿Te has dado cuenta de que al llegar a determinada edad el sexo se vuelve importante? No es que tú hagas que sea importante. No es algo que tú provoques; es algo que ocurre. A los catorce años, más o menos, de repente, tu energía se inunda de sexo. Es como si en tu interior se hubieran abierto las compuertas. Empiezan a manar fuentes sutiles de energía que antes no existían, y toda tu energía se vuelve sexual, queda teñida por el sexo. Piensas sexo, cantas sexo, todo se vuelve sexual. Todas las acciones quedan teñidas. Esto es algo que ocurre; tú no has hecho nada. Es natural. Y la trascendencia también es natural. Si vives el sexo totalmente, sin condenarlo, sin pretender librarte de él, entonces cuando llegas más o menos a los 42 años --al igual que a los 14 años se abrió la puerta del sexo y toda la energía se volvió sexual--, esas compuertas empiezan a cerrarse otra vez. Y eso también es algo natural como el nacimiento de la sexualidad; empieza a desaparecer...

Así que no se trata de cómo trascender el sexo, sino de cómo trascender esta ideología perversa de la sociedad; el miedo al sexo, la represión del sexo, la obsesión con el sexo.

El sexo es maravilloso. El sexo en sí mismo es un fenómeno natural, rítmico. Ocurre cuando el joven ya está preparado para concebir, y es bueno que ocurra, de lo contrario no existiría la vida. La vida existe a través del sexo; el sexo es su médium. Si entiendes la vida, si amas la vida, sabrás que el sexo es sagrado, santo. Entonces lo vives, entonces te deleitas en él; y desaparece por sí solo, de forma tan natural como ha aparecido. Hacia los 42 años más o menos, tu interés por el sexo empezará a decaer de una forma tan natural como surgió".

Osho, Aprender a amar. Enamorarse conscientemente y relacionarse sin miedos
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