4 ene. 2014

Ábrele la puerta a lo extraño, a lo desconocido.

     "Poco a poco, vas convirtiéndote en mi música, en mi poesía, en mi pintura, y no es eso lo que quiero. Tienes que ser tu propia música y tu propia poesía.
     Tienes que ser simplemente tú mismo...
     Yo te abro, abro las ventanas, abro las puertas, te abro los ojos, te abro los oídos. Te doy la oportunidad de no tener miedo, de ser valiente y de abrir las ventanas.
     Lo desconocido no es tu enemigo. Lo desconocido es tu amigo, el forastero es tu huésped.
     Ábrele la puerta a lo extraño, a lo desconocido.
     Cuando estás conmigo acumulas valor y te abres; empiezas a apreciar los silencios y la belleza de la existencia. Pero cuando estás solo cierras inmediatamente todas las puertas y las ventanas, y te escondes en ese agujero negro donde crees que estás seguro y a salvo.
     No estás seguro ni a salvo. Es tu tumba, aunque en la tumba puedas encontrar cierta seguridad; por ejemplo, no puedes volver a morir. Puedes descansar tranquilo, la muerte no te va a molestar, pero ¿es esa la seguridad que buscas? Los muertos están muy tranquilos, ni siquiera se ponen enfermos, no tienen ni un simple resfriado; no tienen problemas, ni miedos ni responsabilidades.
     Mientras estés vivo, no caves tu propia tumba. A mi parecer, todo el mundo está cavando su tumba; constantemente cavando, buscando la seguridad, y tratando de protegerse de lo desconocido, de lo que no les resulta familiar, de lo extraño, porque no saben de lo que es. Es preferible vivir con una tristeza, una infelicidad y una oscuridad conocida, que al menos sabes qué es porque llevas mucho tiempo con ella y estás familiarizado".

Osho, Gozar, amar, vivir. No te tomes demasiado en serio.