20 oct. 2008

Incluso cuando la ira está sucediendo, si de pronto te vuelves consciente, se va. ¡Pruébalo!

"Incluso cuando la ira está sucediendo, si de pronto te vuelves consciente, se va. ¡Pruébalo! Justo en el me­dio, cuanto te sientes muy caliente y te gustaría asesi­nar, de pronto vuélvete consciente y sentirás que algo ha cambiado: una marcha interna ‑puedes sentir el chasquido. Algo ha cambiado, ahora ya no es lo mis­mo: tu ser interno se ha relajado. Puede que a tu capa externa le lleve un tiempo relajarse, pero el ser interno ya se ha relajado. La cooperación se ha roto; ya no es­tás identificado.

Gurdjieff solía hacer un bello truco con sus discí­pulos. Tú estabas ahí sentado, y él creaba una situa­ción: te decía, "Alguien, 'A', viene, y cuando venga me comportaré rudamente con él, muy rudamente, y todos vosotros tenéis que
ayudarme".

Entonces llega "A" y Gurdjieff se ríe y le dice: "¡Pareces un perfecto idiota!", y todo el mundo mira al hombre y le muestran que todos están de acuerdo. En­tonces
Gurdjieff sigue diciendo cosas desagradables sobre este hombre, y todo el mundo asiente y se mues­tra de acuerdo. El hombre se enfada más y más, y Gurdjieff sigue más y más, y todo el mundo asiente, como si hubiera un completo acuerdo, y el hombre se calienta más y más hasta que explota. Y cuando explo­ta, de pronto Gurdjieff dice: "¡Para y mira!".

Algo se relaja por dentro. Inmediatamente el hombre comprende que le han metido en una situa­ción; se ha enfadado, y en el momento que se da cuenta de que es una situación provocada, que Gurd­
jieff le ha jugado un truco, la marcha cambia: se vuel­ve alerta, consciente. Al cuerpo le costará un poco más calmarse, pero en el centro, en lo profundo, todo está fresco. Y ahora puede mirarse a sí mismo".

Osho, ...Y llovieron flores. Historias y enseñanzas zen
http://osho-maestro.blogspot.com/