9 oct. 2016

Sé natural, sencillo, inocente, y permite que tu naturaleza te guíe.

"El conocimiento es un fenómeno complicado; tienes que ser como un niño pequeño.

Jaimito le dijo a su padre: "Papá, ¿yo de dónde vengo?". El padre empezó a balbucear,  pero se dio cuenta de que tenía que contarle a su hijo una cuestión importante.

"Jaimito, ven,  siéntate", le dijo. Y le explicó extensivamente todo el asunto de la creación, empezando por las aves y las abejas. Luego pasó a describir más gráficamente la relación sexual de los humanos. Por fin, cuando acabó de hablar, estaba exhausto y agotado. Sacó un pañuelo para secarse el sudor de la frente, y dijo: "Bueno, Jaimito, ¿lo entiendes ahora?".

Jaimito se rascó la cabeza y dijo: "En realidad no lo entiendo, papá. Jorge dice que viene de Nueva Jersey, pero no me has dicho de dónde vengo yo".

Era una pregunta muy inocente, pero su padre era una persona con conocimientos. Y le dio un discurso sobre la reproducción de los seres humanos, sudando y balbuceando.  El niño debía de estar sorprendido, pensando ¿qué le pasa? Sólo había hecho una simple pregunta: ¿de dónde vengo?. Tanta historia...y su amigo sólo viene de Nueva Jersey.

Sé natural, sencillo, inocente, y permite que tu naturaleza te guíe; nunca ha desencaminado a nadie. El conocimiento, por el contrario, jamás ha conducido a nadie a la meta final, a la cumbre más alta de nuestra experiencia, de nuestra conciencia, de nuestro éxtasis, de nuestra iluminación".

OSHO, Una nueva arca de Noé