18 oct. 2016

Un testigo puro, mirando, observando.

“Cuando se abandona toda identificación con la mente,
cuando eres un observador en la colina
y la mente se queda en el fondo de la oscuridad de los valles,
cuando estás en las cumbres soleadas,
sólo como un testigo puro,
mirando,
observando,
pero no identificándote con nada,
bueno o malo,
santo o pecador,
esto o aquello,
en esa presencia
todas las preguntas se disuelven.
La mente se desvanece,
se evapora.
Te has quedado como un ser puro,
sólo como existencia pura,
un respirar,
un corazón latiendo,
completamente en el momento,
sin pasado,
sin futuro,
por lo tanto tampoco sin presente”.

Osho, The Dhammapada: The Way of the Buddha
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